jueves, 26 de junio de 2014

Segundo Congreso Internacional de Críticos y Cuentistas


(Cuentística femenina de Panamá: 1960-2014)

Lunes 7 de julio:


Acto Inaugural: 10:00  a.m.-- 12:00  (Teatro/Auditorio de la UTP)
Palabras del Dr. Óscar Ramírez, Rector de la Universidad Tecnológica de Panamá

Palabras del escritor Enrique Jaramillo Levi, Coordinador General del Congreso
Conferencia de la Dra. Araceli Soní Soto (mexicana); Universidad Autónoma Metropolitana, México): “Estilos y temáticas: Encuentro entre cuentistas panameñas y mexicanas”
Tres generaciones: lectura de cuentos de su autoría:
Moravia Ochoa López; Consuelo Tomás Fitzgerald; Melanie Taylor Herrera

Almuerzo para invitados especiales: 12.00 –1:30 p.m.

 2:00 p.m. – 3:30 p.m.  Mesa de críticos

Carlos Fong: “Lo absurdo y la sexualidad como metáforas y co-relato en Abrir las manos, de Cheri Lewis

Irina de Ardila: “Aproximación literaria a dos cuentistas panameñas: Beatriz Valdés y Consuelo Tomás F.

Ariel Barría Alvarado: “Mujeres que esculpen mundos: aproximación a la obra reciente de tres narradoras panameñas”

4:00 -- 5:30 p.m.  Mesa de lectura de cuentos por sus autoras
Lupita Quirós Athanasiadis; Sonia Ehlers S. Prestán; Enithzabel Castrellón; Isabel Herrera de Taylor

7:00 – 8:30 p.m. 
Conferencia de Jorge Ávalos (salvadoreño): “Entre el deseo y la violencia: cuentistas contemporáneas de El Salvador”
                 

Martes, 8 de julio

9:00 --10:30 a.m.  Mesa de críticos
Gregory A. Robinson: “Camino a Mariato, de Melanie Taylor: una búsqueda retrospectiva de la mujer centroamericana”
Dalia Peña Trujillo: “¿Y para cuándo será?, de Moravia Ochoa, un discurso para leer la culpa”
 11:00 -- 12:30 a.m.  Mesa de lectura de cuentos por sus autoras

Paola Schmit; Indira Moreno; Lucy Cristina Chau; Carolina Fonseca  

2:00 – 3:30 p.m.  Mesa de críticos

Allen Patiño: “Tras las pistas de lo semiótico y lo simbólico en los cuentos de Carolina Fonseca”
Fátima Nogueira (brasileña; Universidad de Memphis, Tennessee): “Respuestas socioculturales alternativas en la cuentística de Shantal Murillo, Maribel Wang González, Rosalba Morán Tejeira y Cheri Lewis”

La joven cuentista, Cheri Lewis, será una de las autoras
cuya obra será analizada en el Congreso.
4:00 -- 5:30 p.m.  Mesa de lectura de cuentos por sus autoras
Yolanda Hackshaw; Silvia Fernández-Risco, Aida Judith González Castrellón 

7:00 – 8:30 p.m.   
Conferencia de Fernando Burgos  (chileno: Universidad de Memphis, Tennessee): “Reflexiones sobre el cuento fantástico posmoderno latinoamericano”.

Miércoles, 9 de julio

9:00 --10:30 a.m.  Mesa de críticos
Fernando Burgos (chileno: Universidad de Memphis, Tennessee): “Perspectivas posmodernas en la cuentística de Danae Brugiati, Carolina Fonseca, Annabel Miguelena y Cheri Lewis”
Fredy Villarreal Vergara: “La gramática de la belleza. A propósito de la cuentística de Alondra Badano”

11:00 – 12:30
Mesa de lectura de cuentos por sus autoras
Lissete Lanuza Sáenz; Cheri Lewis; Isabel Burgos;

2:00 --  3:30   Mesa de críticos

Melquiades Villarreal Castillo: “La permanente búsqueda y encuentro en los Destinos circulares, de Lissete Lanuza Sáenz”


4:00 – 5:30   Mesa de lectura de cuentos por sus autoras

Alondra Badano; Shantal Murillo; Diana Mayora,

 7:00 – 8:30 p.m.   
Conferencia de Fátima Noguera (brasileña; Universidad de Memphis, Tennessee): “Fuentes posmodernas del cuento en dos grandes escritoras latinoamericanas: Clarice Lispector y Luisa Valenzuela”.

Jueves, 10 de julio

9:00 --10:30 a.m.  Mesa de críticos
Jorge Ávalos (salvadoreño): “Lazos invisibes. Notas en torno a las nuevas cuentistas de Panamá: 2010-2014 (Danae Brugiati B.; Carolina Fonseca; Cheri Lewis; Maribel Wang González; Lissete Lanuza Sáenz; Shantal Murillo, Silvia Fernández-Risco)
Juan Antonio Gómez: “El jardín de Fuyan, de Rosa María Britton o la historia hecha ficción”.
Araceli Soní-Soto (mexicana; Universidad Autónoma Metropolitana, México): “Arquetipos en los cuentos de escritoras panameñas: Carolina Fonseca, Annabel Miguelena, Erika Harris, Rosalba Morán Tejeira, Shantal Murillo, Cheri Lewis y otras”
11:00 – 12:30  Mesa de lectura de cuentos por sus autoras
Rosalba Morán Tejeira, Gina Paola Stanziola;  Annabel Miguelena; Danae Brugiati Boussounis; Maribel Wang González

2:00 – 4:00 Mesa de críticos
Carolina Fonseca: “La cuentística atípica de Bertalicia Peralta”

Gonzalo Menéndez González: “Giovanna Benedetti: 9 cuentos y un premio. Lectura profunda de La lluvia sobre el fuego”
Enrique Jaramillo Levi: “Reflexiones sobre el desenfado, el humor y el absurdo en la cuentística de Consuelo Tomás  F. y Cheri Lewis”

4:00 -- 5:30 p.m.  Mesa de lectura de cuentos por autoras inéditas:
Katiana Vidal; Arabelle Jaramillo Ochoa; Doris Sánchez de Polanco; Ingrid Vargas; Nelsi Despaine; Olga De Obaldía; Elida Guadalupe Navarro

Clausura
Palabras de Jorge Ávalos, a nombre de los críticos invitados.
Palabras del Lic. Abdiel Saavedra, Director de la Dirección de Vida Universitaria de la UTP

Viernes 11 de julio

Taller de cuento (para principiante) :  9:00 a.m. – 12:00 m.                                                                           
                                                               2:00 p.m. – 5:00 p.m.

(Costo: B/. 100.00)    Salón de Estudios  (tercer piso, edificio de Postgrado)



*Todas las actividades a partir de la tarde del lunes 7 y hasta el jueves 10 en la tarde, se realizarán en el Salón 306, tercer piso, Edificio de Postgrado, Campus “Víctor Levi Sasso” de la UTP


viernes, 20 de junio de 2014

Comunicado a la Nación y al Presidente Electo


Quiénes somos y para qué.

El Movimiento Ciudadano por la Identidad Panameña es un movimiento social y un espacio de pluralismo ideológico, que surgió el 12 de noviembre de 2012, con el fin de rescatar la memoria histórica, la identidad nacional y el patrimonio cultural de Panamá, a contracorriente, cuando el país llegaba a fondo en un proceso de desmantelamiento de la nacionalidad.    
     
Nuestro movimiento es un proceso en construcción por parte de un grupo amplio y diverso de panameñas y panameños de toda la República de Panamá, de diversas ideologías, oficios, condición e intereses, quienes rechazamos los proyectos antinacionales y las políticas públicas que impulsan el desarraigo, conspiran contra la solidaridad, la responsabilidad ambiental, que desprecian lo panameño, promueven el olvido de nuestras raíces históricas y abandonan a nuestros museos, iglesias coloniales, pueblos vernaculares, sitios históricos, arqueológicos y culturales, por parte de las mismas autoridades que, por mandato constitucional, están obligadas a custodiarlas. Hemos presenciado un proceso de desnacionalización que es una barbaridad y que abre las puertas, de par en par, al neocolonialismo depredador que muchos piensan superado.
Nos hemos propuesto la misión de generar un proceso ciudadano que construya un pensamiento y discurso propio, innovador, que recupere y dé valor a la historia de la nacionalidad, rescatando la memoria colectiva, y defendiendo el patrimonio cultural, en un contexto autocrítico, intercultural, equitativo y participativo. Impulsamos el diálogo, desde la sociedad civil, con la deliberación incluyente, libre pensadora, que nos conduzca a actualizar y reinventar la identidad panameña, con una mirada de siglo XXI. Intentamos abrir espacios nuevos de convergencia, en el debate ideológico plural y el diálogo intercultural, que construya puentes de comunicación y de solidaridad entre grupos multiculturales, clases sociales, con perspectiva de género, y que escuche la voz de grupos silenciados históricamente.

El momento es ahora, para construir una visión asertiva e incluyente de la nación total, que nos permita desarrollar un proyecto de Estado nacional, donde todos nos veamos representados e incluidos, que permita a Panamá tener una presencia digna y defender sus intereses y necesidades, con inteligencia y coherencia, en el escenario mundial.

Propuestas frente a la situación política y social actual:

Evaluamos el último quinquenio como el peor, desde la invasión del 89, en materia de políticas internacionales, educativas y culturales. En consecuencia, nos preocupa la posibilidad de una continuidad frente al cambio de gobierno.

En el campo educativo, observamos una concepción curricular excesivamente neoliberal, orientada al mercado y la tecnología, que elimina de manera sistemática cursos y horas en la enseñanza de la historia de Panamá y del mundo, comprimiendo la educación humanística a su mínima expresión, resultando en la pérdida de memoria histórica, de identidad nacional, de auto estima colectiva, de amor patrio, talento literario y artístico en la población joven. Este modelo educativo compromete el relevo y legado cultural entre generaciones de panameños, lo cual debilita nuestra identidad cultural y sentido de valía histórica, haciéndonos más vulnerables a la asimilación, con desventaja, a las culturas dominantes de la globalización y de sus valores, con propósitos diferentes a los nuestros.
Exhortamos al Presidente Electo a impulsar políticas educativas más integrales entre los saberes tecnológicos, científicos y humanísticos, considerando las urgencias de la vida económica, como también las necesidades de la democracia panameña y el desarrollo humano de la comunidad nacional. Definir la educación de excelencia, en términos de una educación integral, que incluya a los docentes de manera protagónica y solidaria. La evaluación debe ser permanente, a tono con los recursos que se les ofrece a los docentes, estudiantes y administradores para su desempeño. Las propuestas de innovación educativa para alcanzar altos niveles de excelencia, debe incorporar la actualización científica, tecnológica y humanística, logrando consensos nacionales entre las partes involucradas.  Necesitamos humanistas frente a las carteras de educación y cultura, verdaderos inspiradores y motivadores de proyectos nacionales para el desarrollo humano y no apenas administradores y tecnócratas.

No debemos posponer ni un día más las políticas culturales y educativas que promuevan la multiculturalidad de la identidad panameña, con inclusión de las comunidades indígenas, afrodescendientes, chinas, hebreas, indostanes y a todas las que se han incorporado, sucesiva e históricamente, al entramado social panameño. Esta inclusión en el imaginario de la identidad panameña y en la teoría Patria debe realizarse en términos de respeto e igual valor.

En consecuencia, demandamos la reapertura del Museo Antropológico Reina Torres de Arauz, como ícono de la panameñidad ancestral, arqueológica, histórica y etnográfica. Porque las políticas culturales de las últimas décadas, solo presentan la visión de Panamá como un Estado a la sombra del Canal, como si Panamá fuera simplemente una ruta, camino y puente, invisibilizando a la nación panameña, como una comunidad nacional con identidad propia.

Proponemos un cambio radical en la propuesta educativa y cultural de excesivo tono neoliberal y técnico propuesto por el MEDUCA. Proponemos una educación humanística de excelencia tanto a educadores como a estudiantes y administradores de escuelas y universidades con un fuerte componente literario, artístico, histórico y ético –con énfasis en el amor por las raíces culturales de lo panameño. Porque la educación debe estar al servicio de las personas y el ser humano es integral. Rechazamos poner los recursos educativos y culturales del Estado al servicio del mercado, porque esto equivale a una transferencia de recursos estatales a las empresas, lo que resulta en un acto injusto, de grandes proporciones. Nuestra juventud merece una educación a tiempo completo, con una educación integral. Más tiempo en la escuela y menos, en las calles.

Reclamamos como urgente la reapertura de la cátedra de Historia de las Relaciones entre Panamá y los Estados Unidos, la cual contribuyó a crear la conciencia nacional que hizo posible la eliminación del enclave colonial e hizo del Canal un patrimonio para todos los panameños. Hoy crece nuestra economía gracias a la nacionalización de nuestro principal recurso gracias a las gestas patrióticas de la juventud panameña, las cuales abrieron camino a una relación más respetuosa entre ambas naciones. Esta cátedra es la única en Panamá que surgió con una ley propia, porque se consideró siempre una cátedra especial en la construcción de la nacionalidad. Confiamos que el gobierno entrante así lo sepa valorar, y que enarbole con independencia una política exterior que defienda los intereses y las necesidades del pueblo panameño. Democracia descolonizada es nuestra meta.

Las políticas culturales, por su parte, se caracterizaron por la defensa a ultranza de los proyectos viales, turísticos e inmobiliarios apoyados por el gobierno de turno, afectando negativa e irreversiblemente al Casco Antiguo, abandonaron a los museos a lo largo y ancho del país, a los sitios arqueológicos, los pueblos vernaculares, la iglesias coloniales. Urge desarrollar una política cultural con paradigmas integradores, de última generación, como herramienta primordial del desarrollo humano contra la violencia, comenzando por las comunidades de mayor riesgo social.

Nos sumamos a las voces de la sociedad civil y sus organizaciones, hermanas a la nuestra, en sus reclamos de sostenibilidad ambiental, el derecho ciudadano a los espacios públicos, transparencia, rendición de cuentas y justicia, así como de políticas públicas que combatan el autoritarismo, el racismo, el sexismo y la violencia, a través de la educación y la cultura, con una mayor inversión social, y menos militarismo y represión. Nuestra voz se suma a este clamor ciudadano, haciendo énfasis en la urgencia de fortalecer las raíces de la panameñidad.

 Ana Elena Porras, Coordinadora General
Movimiento Ciudadano por la Identidad Panameña
 Dado en Panamá, República de Panamá, el 16 de junio de 2014


martes, 17 de junio de 2014

SEGUNDO CONGRESO INTERNACIONAL DE CRÍTICOS LITERARIOS Y CUENTISTAS


La Universidad Tecnológica de Panamá, a través de su Dirección de Vida Universitaria, informa a la comunidad que del 7 al 11 de julio del presente año se llevará a cabo, en sus predios capitalinos del campus “Víctor Levi Sasso”, el Segundo  Congreso Internacional de Críticos Literarios y Cuentistas, tomando en esta oportunidad como tema central “La producción cuentística femenina en Panamá (1960-2014)”.

Organizado por el escritor nacional Enrique Jaramillo Levi, Asesor Cultural de la UTP, este evento contará con la presencia de 4 críticos internacionales (de Chile, Brasil, México y El Salvador), y 11 estudiosos nacionales, quienes en diversas Mesas Redondas presentarán ponencias en las que habrán de estudiar y valorar los aportes más significativos de la cuentística de las mujeres, tanto de reconocida trayectoria como algunas de reciente talento, en nuestro país (todas tienen que haber publicado al menos un libro de alta calidad literaria).
Los estudiosos locales que participarán en este Congreso son los siguientes: Ariel Barría Alvarado, Carlos Fong, Irina de Ardila, Dalia Peña Trujillo, Melquiades Villarreal Castillo, Gonzalo Menéndez González, Allen Patiño, Fredy Villarreal Vergara, Carolina Fonseca, Gregory Robinson (panameño residente en USA) y Enrique Jaramillo Levi.

Los críticos extranjeros son: Fernando Burgos (chileno) y Fátima Nogueira (brasileña), de la Universidad de Memphis, en Tenneessee (Estados Unidos); Araceli Soní Soto (mexicana), de la Universidad Autónoma Metropolitana, en México, D.F.; y Jorge Ávalos (salvadoreño), escritor, crítico y periodista cultural en San Salvador.

Dichos trabajos serán recogidos posteriormente en una Memoria del Congreso que será publicada por la UTP.

Asimismo, habrá diversas mesas de lectura y discusión con algunas de las cuentistas nacionales más representativas, así como con otras de singular talento que recién se inician; también participarán varias cuentistas destacadas que, habiendo nacido en otros países, residen y han publicado sus libros en Panamá.

Estas actividades –sesiones críticas y eventos de lectura-- se llevarán a cabo alternadamente desde el lunes 7 (día del Acto Inaugural) hasta el jueves 10 de julio,  durante mañanas y tardes; en las noches los críticos extranjeros invitados dictarán conferencias; mientras que el viernes 11 de julio el escritor Enrique Jaramillo Levi ofrecerá un taller de cuento durante todo el día, dirigido a noveles escritores y a otros más experimentados que quieran afianzar conocimientos y destrezas literarias (Costo: B/.100.00).


Este Congreso estará abierto a todo público y la entrada será gratuita, salvo por el taller de cuento.

jueves, 8 de mayo de 2014

Una carta para el alcalde

El artículo de la arquitecta Magela Cabrera Arias, publicado el miércoles 7 de mayo de 2014,  en La Estrella de Panamá, con un título epistolar, y que publicamos ahora en Mirada de Nuchu, apela al modelo de ciudad que recientemente se discutió en el Foro Urbano Mundial celebrado en Colombia. Allí se discutió el futuro de las ciudades y la atención se centró en la creación de "ciudades por la vida". Joseph E. Stiglitz, premio Nobel de Economía y profesor universitario en la Universidad de Columbia, quien participó en el foro, señalaba en una publicación que cuando las personas viven en espacios reducidos, donde no pueden escapar de problemas sociales importantes como la creciente desigualdad, la degradación del medio ambiente, además de contar con una inversión pública insuficiente, es muy seguro que pierdan el sentido de pertenencia y sólo apuesten a la supervivencia diaria. En cambio, cuando las personas viven en ciudades saludables, creativas y con posibilidades de innovar y prosperar,  valoran su entorno, se plantean proyectos y se enorgullecen de sus comunidades. Esperamos que el nuevo alcalde de la capital, Isabel Blandón F., junto con su equipo de trabajo, pueda reconstruir esta ciudad para la vida, pues el trabajo es un verdadero desafío. Pensamos que el desarrollo cultural será la principal herramienta para ese cambio. Existen los referentes y tenemos el conocimiento y el recurso, ojalá sepamos usarlos.


CF

Carta abierta al alcalde electo de ciudad de Panamá

Por Magela Cabrera Arias

Ciudad de Panamá es más que la suma de sus edificaciones y del desarrollo de su trama urbana. Es un producto histórico resultado de las relaciones sociales de su población heterogénea y culturalmente diversa, y de las formas en que ha ido utilizando el espacio. Así se refleja en las esquinas, barrios y paisajes, en las tradiciones y costumbres que representan la diversidad cultural y natural así como la historia de nuestro país.

El futuro de la ciudad empezó a definirse con una idea en un programa, siguió en un discurso. Ha llegado el momento de construirlo con planes y proyectos que incluyan la descentralización y especialmente la participación informada, activa y constante de nosotros los ciudadanos.

Así nos apropiaremos de la ciudad y la construiremos a la medida de nuestras necesidades y visiones. Los que aquí vivimos queremos construir nuestros sueños de una ciudad incluyente, solidaria, educada, justa, verde, limpia y segura, donde los niños y los ancianos, y el Espacio Público y la Cultura tengan un lugar distinguido.

Queremos una ciudad donde todos, especialmente los más humildes, tengan derecho a disfrutar de los árboles, de los parques, de las bancas y del paisaje. Donde la salud, la educación, la vivienda y el trabajo dejen de ser un lujo para unos pocos para ser un regalo cotidiano para todos.

Donde todos los barrios gocen de agua limpia y abundante; donde las veredas sean amplias e iluminadas y todas las calles tengan un nombre. Donde el capital ya no pueda comprar el sol ni los árboles, ni la historia; donde los seres humanos y la naturaleza no sean tratados como las mercancías que se negocian en el mercado.

Donde la cultura se propague infatigablemente en los parques y en las plazas; y donde los niños —de todos los colores y clases— olviden la intolerancia de sus padres y sean amigos; y donde se ofrezca una sonrisa y una mano al vecino.

En pocas palabras una ciudad para vivir y disfrutar, de la cual nos sintamos orgullosos.

¡Este el momento histórico de hacer otra ciudad posible!

¡Felicitaciones y adelante!

Fuente: http://laestrella.com.pa/opinion/columnistas/carta-abierta-alcalde-electo-ciudad-panama/23454796



El texto citado de Joseph E. Stiglitz se puede consultar: 

miércoles, 7 de mayo de 2014

El discurso

Como una forma de promover el pensamiento ético y el valor de la palabra oral. reproducimos el discurso de Erasmo Pinilla Castillero, Presidente del Tribunal Electoral Panamá, pronunciado en el Teatro Anayansi este 7 de mayo de 2014. Pensamos que debe quedar enmarcado en la historia como una reflexión que nos ayude a construir ciudadanía, política, democracia y valores. El ser humano no es un santo. Somos ángeles y demonios. Esto es importante tenerlo claro para poder saber tomar buenas decisiones. Es lo que debemos enseñarles a los jóvenes, los más vulnerables cuando las tensiones están en conflictos. Pensamos que algunas palabras y reflexiones del discurso de Pinilla pueden servir para trabajar en talleres con jóvenes para repensar muchos vacíos en la sociedad y que, entre todos, podemos llenar. Finalmente, desde Mirada de Nuchu, queremos también mandarle un mensaje al señor Juan Carlos Varela, presidente electo. Señor Presidente: Panamá es un país hostil a la cultura, usted puede cambiar eso con una política cultural que ayude a edificar un desarrollo cultural sostenible e integral, porque el verdadero desarrollo no es vertical y de cemento. La cultura en Panamá usa andadera y es invisible para el Estado; usted, señor Presidente, tiene una sola oportunidad para cambiarlo con la ayuda de todos.   

CF


Acto de Proclamación
Presidente y Vicepresidenta de la República
2014-2019


Queridas amigas… queridos amigos: La semana empezó con una placidez nacional que bien podría ser el augurio de un quinquenio de reivindicaciones patrióticas. Hacía mucho tiempo que una elección no generaba tantas expectativas; pero también hacía mucho tiempo que una candidatura no despertaba en los electores semejantes alegrías finales, como la que el presidente electo ha regalado al pueblo panameño.

Todos sabemos que lejos de ser un simple triunfo, es el triunfo de la democracia electoral. Nuestro pueblo soportó estoico, valiente, decidido y en silencio, la avalancha infructuosa de indolentes argucias de los políticos, campañas sucias y hasta 4 leyes hechas a la medida para tomar ventaja de todos los adversarios. Cabe decir con entereza y total certidumbre, que este es un pueblo sabio que finalmente ha decidido dar un ejemplo imperecedero de sabiduría política.

Esta determinación nacional no debe pasar desapercibida, y es mi deber como juez electoral, resaltar la lección que debemos aprender todos: no se juega con la intuición popular. La gran perdedora es la absurda racionalización a la que rinden tributo los estrategas de las campañas, que apuestan al engaño, a la manipulación, al desatino inútil del exorbitado gasto en propaganda y al recurso manido y perverso de comprar las conciencias de los electores. En estas elecciones perdieron las mañas; en estas elecciones ganó un sentido común, que viene erigiéndose sobre un andamiaje saludable que se llama credibilidad  en las instituciones democráticas. Había sospechas y miedos a la trampa; pero fue la confianza en el Tribunal Electoral, lo que hizo que el panameño concluyera que ningún ardid es mejor que la determinación de cambiar las cosas, si hay fe y seguridad en los arbitrajes imparciales.

¿Qué leyó impasible nuestro pueblo, por encima de la algarabía propagandística? ¿Cómo fue posible darles la vuelta a los resultados previstos en las encuestas, apenas una semana antes del pasado domingo?  El pueblo leyó, con inhabitual inteligencia emocional, el lenguaje secreto de los gestos en el semblante diáfano de los candidatos que apostaron a la sinceridad. ¡Que sirva de lección!

Deberemos volver sobre estas reflexiones una y otra vez, a lo largo de todo el quinquenio que iniciamos. Que la lección no se olvide, y que los partidos políticos y los aspirantes de libre postulación se aboquen prontamente -y antes que se olvide el ejemplo- a trabajar en las reformas electorales, único portal válido como referencia para las elecciones de 2019.

Tenemos un compromiso con la Comisión Nacional de Reformas Electorales de presentar, en los primeros días de instalada la Asamblea Nacional, el proyecto de ley desechado por la Asamblea  anterior; con la promesa de la mayoría de las fuerzas políticas, de aprobarlo integralmente.  Ello, sin perjuicio de que a partir de enero próximo, como ya es tradición, la gran Comisión Nacional de Reformas Electorales volverá a ser convocada para revisar a profundidad toda la normativa electoral.

Aprendamos del pueblo, quienes creen equivocadamente que son más inteligentes que él; quienes piensan que saciar el hambre de un día, es más importante que saciar el hambre de siempre; instruyámonos en la práctica que dice que la fe es más importante que el deseo; recordemos para 2019, que nadie juega más vivo que el que vive esperanzado entre tanta desesperanza.

Este escarmiento suena vibrante en cada lugar olvidado de nuestro istmo; pero estoy seguro de  que los políticos lo ignorarán apenas pasen unas semanas. Que la tarea sea recordárselo los 1824 días que restan hasta el 5 de mayo de 2019.  Aunque sé en lo profundo de mi instinto de juez, que muchos de los políticos no tienen tan mala memoria; más bien algunos tienen malos hábitos… y otros peores conductas.

Como es casi seguro  que no estaré presente ese día, porque creo que me merezco un retiro a tiempo de disfrutarlo,  quiero ahora gozar los éxitos humanos como el de esta presidencia junto a mis queridos colegas y mis admirables compañeros de institución, todos los funcionarios del TE, -hago un alto para aplaudirlos- ¡ellos son los puntales de la fe en nuestra democracia!... ¡incorruptibles y sacrificados!… como es probable que no esté ese día, dije, les endoso la tarea de un relevante ánimo: no olvidar nunca esta lección del 4 de mayo pasado.

Recordemos, compañeros, que el gran libro de libros, dice que “Más vale el buen nombre que las muchas riquezas, y la buena fama vale más que la plata y el oro” (Proverbios 22:1)

Un querido amigo cita frecuentemente una frase de Jean de la Bruyère:”el único exceso permitido es el exceso de gratitud”…

Agradecemos a Dios nuestro creador, a todas nuestras iglesias y confesiones religiosas; a mis colegas, Eduardo Valdés y Heriberto Araúz y a los más de 2900 compañeros de trabajo (entre permanentes y eventuales) por la solidaridad, por su profesionalismo y el trabajo en equipo que hemos realizado, al cuerpo de delegados electorales, a todos los miembros de las corporaciones electorales, a los promotores electorales, a los estamentos de seguridad, a la sociedad civil, a la comisión de justicia y paz, a todas las universidades, a todos los observadores electorales, nacionales e internacionales y al pueblo panameño.
Merecerán mi eterno agradecimiento.
 
Me permito un agradecimiento inusual en mí. A mi querida esposa Melisa, a mis hijos Ariadne y Francisco; Erasmo y Decka;  Ricardo y Kenia, y Diego y Dely. A mis nietos y a todos los familiares y amigos que sufrieron más que yo, los arteros ataques personales de que fuimos objeto en esta campaña, para tratar de doblegar mi espíritu y determinación de demócrata contumaz. A ellos además de agradecerles, debo pedirles perdón.

Pero no hay gratitud más grande que la que debemos rendir a nuestro pueblo. Sin su sorprendente sabiduría, no tuviéramos la sublime sensación de seguridad de hoy. Por ello no nos distraigamos en este éxito popular; lo que hemos conseguido, gracias a la valentía de nuestro pueblo, es darle un espaldarazo definitivo a la democracia procesal.

El veredicto del domingo pasado confirma la sentencia que se lee en un lugar destacado del atrio de la sede del Tribunal Electoral: “La salud de las democracias, cualquiera que sean su tipo y su grado, depende de un mísero detalle: el procedimiento electoral; todo lo demás es secundario, sin el apoyo de un auténtico sufragio, la instituciones democráticas están en el aire.”  (José Ortega y Gaset, en La Rebelión de las Masas)

Hace 5 años, un miércoles 7 de mayo de 2009, proclamamos uno de los triunfos más destacados -por el %  de votos- de la historia electoral panameña. Me correspondió a mi también, cosa curiosa, cumplir el mandato institucional de presidir aquel acto.

Dije en esa ocasión: “Señor Ricardo Martinelli Berrocal, el domingo usted recibió un muy claro mandato popular, sin precedentes en la historia republicana por lo abrumador de la mayoría alcanzada. Eso indica que las expectativas de la ciudadanía panameña sobre usted y su gobierno, son enormes. La OEA le hizo un reconocimiento a su compromiso para con el pueblo y sabemos que tiene usted la voluntad y la capacidad de cumplirlo. Para ello, hay que sanar las heridas que dejó la enormemente dilatada campaña política que por fortuna, ha concluido. Es deber de los ganadores el elevarse sobre las diferencias para destacar lo positivo que todos y cada uno de los panameños tiene” .
Retrospectivamente debemos reconocer la cita como un buen consejo. Hoy quiero citar a Isaías 3:10 que sentencia: “Decid al justo que le irá bien, porque comerá de los frutos de sus manos. ¡Ay del malvado! Mal le irá, porque según las obras de sus manos le será pagado” .

Señor presidente electo: en nombre de la Patria y con  plena confianza en su buena estirpe, hoy le repito a usted otras palabras de aquel 2009, en la certeza de que su origen campesino -como el mío- nos obliga a actuar con rectitud e hidalguía, y con el honor personal de acatar la orgullosa honorabilidad de nuestros ancestros.
Cito: “En la sociedad moderna, nadie puede gobernar un país sin el equipo de los mejores hombres. Usted ha prometido reclutarlos y el país espera de todos ellos, el armonioso trabajo que la compleja y delicada obra requiere. Le pedimos al Dios Todopoderoso que lo ilumine para cumplir tamaña hazaña”. (fin de la cita)

Volviendo a la actualidad, a los perdedores de esta contienda de 2014 los invito a responder, como los caballeros medievales; rindiendo la lanza y desarmando el ristre; nuestra Nación necesita ampararse en la misericordia cristiana, para olvidar el infortunio institucional del quinquenio que concluye el próximo 30 de junio.

Cada día de este nuevo quinquenio, presidente  Varela, debe usted auspiciar tareas concretas que nos conviertan en una Nación con democracia verdadera; no solamente cumpla sus promesas de alivio a la pobreza en las mesas de los panameños y seguridad en nuestras calles, prohíje el siguiente paso: haga posible la democracia deliberativa, para que la representatividad decidida en las urnas el pasado 4 de mayo, cree verdaderos procedimientos colectivos de toma de decisiones políticas, que incluyan la participación activa de todos los panameños que avalaron el procedimiento electoral. Seguimos siendo un modelo de participación, no obligada, con un espectacular 75% de asistencia a las urnas; pero ese ánimo es burlado por los órganos llamados a regir la Nación armónica, pero separadamente.  

Extienda estas alegrías armando a su pueblo con herramientas valiosas como la consulta permanente; desarticule el transfuguismo, no lo aliente pensando que es útil; abone el terreno para la liberación, a través de la educación; no solo le dé al pueblo comida barata, dele hambre de justicia; y “enséñelo a pescar”; escale esas alturas que la Patria reconoce como únicas: no presida, convoque; no haga beneficencias, sea solidario; no hable, haga; no pida conductas sociales ejemplares, compórtese ejemplarmente; no diga vayan, diga síganme; que el pueblo no hace lo que sus dirigentes dicen: el pueblo hace, lo que sus dirigentes hacen.

Haga verdaderas y consecuentes las palabras que pronunció en la alegría del triunfo: se acabó el tiempo de la política como negocio; limpie la casa con las escobas justicieras de sus aliados, bárrala bien, antes de instalarse en ella. Fumíguela contra la avaricia, la ambición de poder, la chabacanería, el amiguismo, la autocondolencia que inhabilita el desarrollo social y pone primero la curita que la determinación, póngale la valentía y la fe en la capacidad.        

Haga cierta la interpretación correcta del concepto de mandatario: que no es el que manda, es el que obedece; tal vez así la democracia deje de ser la mentira retórica encerrada en un vocablo, y empiece a ser, de verdad, el gobierno del pueblo.

Puede pensarse que estas reflexiones no son las acostumbradas en una proclamación. Bien podría satisfacer de otra manera más complaciente, amigable y componedora el significado de este acto. Pero el ejercicio electoral recién concluido ha marcado un hito nacional en la democracia procesal. No ganó el bullicio ni su oferta mercantil y electorera: ganó la voluntad popular, por encima del clientelismo, las persecuciones judiciales, las amenazas y las componendas.

El resultado de las urnas es aleccionador: candidatos que ni siquiera lograron los votos que creían duros, toneladas de papel y telas infructuosas que deberíamos dejar instaladas, como un testimonio  moralizante; el ejemplo incuestionable de una candidata a diputada de libre postulación que no tuvo abundancia de cuñas de televisión ni de pancartas callejeras, y conquistó una curul, y por cociente entero; millones de dólares de fuente privada y recursos públicos, invertidos en hojas de zinc, electrodomésticos, carros y hasta casas, promesas de empleos, amenazas, campañas sucias, infundios anónimos sembrados en las redes sociales, difamaciones y conductas denigrantes para nada: ganó un hombre cuya mejor táctica fue una mirada clara, fe en Dios, proceder consecuente, y algunos ingenios novedosos que deben estudiar los estrategas de las campañas electorales, y que yo les descifro: la sociedad humana sigue en su incesante evolución hacia la perfección espiritual.

Los incrédulos - piensan que los políticos, todos, sin excepción, salen de un mismo molde. Le toca al señor Varela y a los nuevos diputados, alcaldes y representantes de corregimientos, hacernos cambiar esa percepción dañina. La democracia, para seguir perfeccionándose, necesita nuevos cimientos; sabemos que su argamasa es la actuación de cada uno de ellos, en el quinquenio correspondiente.

Si el nuevo gobierno quiere y reconoce como una urgencia satisfacer la aspiración democrática más pura, creará los mecanismos y aplicará los métodos necesarios para evolucionar de la representatividad a la deliberación y a la participación. Cierto es que la democracia pura, esa donde el pueblo se constituye en asambleas, es  inalcanzable por la complejidad y tamaño de la sociedad moderna,  que además cree que una vez concluida la elección, los representantes van a pensar y comportarse como pueblo y no como elites. Habría que empezar a instaurar y reforzar mecanismos como las revocatorias de mandatos, las leyes  antitránsfugas, el respeto a la separación de poderes, la consulta plebiscitaria, la rendición de cuentas y la constante vigilancia ciudadana. En conclusión, necesitamos una nueva Constitución Política de la República que reivindique estas aspiraciones y que vuelva a refundar una democracia donde mande la mayoría… pero con garantizado e irrestricto respeto por todas las minorías.

Me pregunto si las argucias políticas de siempre, aduciendo paz y reconciliación  nacional, dejarán sin castigo los desmanes, las satrapías y el saqueo de las arcas nacionales.

Hay decenas de cargos que necesitarán auditorías forenses  -prometidas, no las estoy inventando ahora- que deben alcanzar a otras decenas de profesionales y empresarios que se prestaron al bandidaje. ¿Se hará esa justicia prometida?.

Para que en 2019 el pueblo acuda a las urnas y supere el récord nacional de participación electoral, será necesario que la fe en la institucionalidad sea restablecida con la certeza del castigo; a mí sí me compete velar por esta urgencia, porque el Tribunal Electoral crece en credibilidad y la democracia se fortalece, cuando la institucionalidad no cede ante el contubernio. Veamos si nuestro nuevo presidente califica esta reflexión como una amenaza, una conminación, o asume esa responsabilidad como una de las tareas más fortificantes de la democracia. Sin rendición de cuentas y transparencia no hay fe en los gobiernos, y con el mal ejemplo de la impunidad, el pueblo volverá a sucumbir en los lodazales del clientelismo.

Presidente Varela: usted tiene una segunda oportunidad; el pueblo lo escogió hace 5 años como vicepresidente; ahora lo hizo como presidente; ahora la responsabilidad es totalmente suya y de los que elija como equipo para gobernar: no nos defraude; haga buena su palabra, cumpliendo con las promesas que legitimarán su cargo. Quiero reiterar, y hacerme eco de la alegría que nos cobija como un manto promitente: nuestro pueblo está feliz. ¡Qué hermoso ha sido concluir el torneo sin una sola novedad relevante! Los eventos aislados son propios de otras conductas de similar talante; no cuentan como empañamiento del proceso. Incluyendo la usurpación y el jaqueo a nuestras bases de datos.

Se cumplieron varias predicciones, pero ninguna tiene la virtud que ennoblece en semejante estatura a nuestro pueblo, como habernos sorprendido con una valentía electoral que hay que aprovechar; ahora, más que nunca, es cuando es posible enrumbar nuestra Nación, presidente Varela; asuma el reto que se le ha planteado, porque todos esperamos de usted una conducta irreprochable y, porque los electores consignarán en las urnas, en mayo de 2019,  el dictamen final si el resultado de su mandato es la pusilanimidad, o de intrepidez democrática.

Concluyo citando algunos párrafos del discurso pronunciado por el ganador del primer puesto de honor del Colegio Javier, en diciembre de 1980. Cito:

“Aquel campesino, no es ningún vago, sino un hombre trabajador al cual nunca se le ha dado oportunidad de superarse; es un hombre pobre, pero mucho más rico que nosotros en espíritu, es aquel hombre que comparte lo que tiene, mientras nosotros rechazamos dar lo que nos sobra.”
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 “Ahora, salimos a la vida conscientes de que no podemos ser felices mientras aquel campesino y muchos otros hombres de nuestra patria y en el mundo entero, no tienen el derecho a una educación, a una alimentación adecuada, no tienen ni siquiera el derecho a vivir.
Poner nuestra capacidad al servicio de los demás.
Luchar por la justicia y la libertad.
Estos son los principios y los ideales cristianos que llevaremos con nosotros hasta el fin de nuestras vidas.”
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“Solo te pido Señor, que nuestras voces de denuncia y de protesta no sean calladas por los intereses ajenos a tu voluntad.
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Y concluyó así:
“Aunque separados físicamente estaremos, siempre unidos en la lucha por la construcción de una Patria más justa, de una patria más libre, y de una Patria más cristiana,”

A la vez yo concluyo soñando con que usted, señor presidente, cumplirá no solo sus promesas actuales, sino que cumplirá sus ideales de juventud, ahora que sí puede.

Al pueblo panameño, mi reconocimiento más preciado, porque él, y solo él, es el autor del  aleccionamiento vivido, consciente como ya lo es, de que “La patria la hacemos todos”.

Muchas gracias.
  

Erasmo Pinilla Castillero
Presidente del Tribunal Electoral
Panamá, 7 de mayo de 2014


Cortesía de  
Mgter. Humberto Castillo M.
Director de Comunicación
Tribunal Electoral de Panamá


sábado, 3 de mayo de 2014

Félix A. Dormoi B y las elecciones de 2014



Por Carlos Fong

El doctor Félix A. Dormoi B. Nació el 16 de diciembre del año 1924 y murió el 18 septiembre de 2011. Fue un hombre ejemplar.  Sensible a los problemas de la nación panameña luchó por la democracia y los derechos humanos. Hijo de Clemente Dormoi y Nicolasa Barrios. Su padre, procedente Martinica, pero de origen francés, llegó a Panamá buscando trabajo; vendía pescado en el Mercado Público. Su madre era panameña  y trabajaba en casa de familia y planchaba ropa. Tuvieron 10 hijos, entre los cuales estaba Félix.

Félix estudió con constancia en medio de muchas necesidades económicas. Aún así, egresado del Instituto Nacional,  “que en aquel tiempo era como una mini universidad” recordaba,  obtuvo el título de Bachiller en Ciencias. Logró una beca para estudiar en USA y obtuvo dos maestrías en importantes universidades norteamericanas. Al regresar a Panamá trabajó como Director de la Sección de Educación Sanitaria del Departamento de Salud Pública de Panamá, lo que más tarde, en 1969, sería el Ministerio de Salud. Luego siguió estudiando y obtuvo el título de doctor en Medicina.

¿Por qué quiero hablar del doctor Félix Dormoi? Porque la actual contienda política, que felizmente termina mañana, me lo ha traído a la memoria. Tengo el honor de haber conocido al doctor Félix Dormoi en persona. Lo visité muchas veces en su casa y sus vivencias de ciudadano me las traspasó como se las inculcó a sus hijos. Conocí también a su esposa, Kerima McKay de Dormoi, quien también me habló de cómo educaron a sus hijos. La forma en que esta pareja confrontó las contrariedades de la vida y la política criolla y partidista, es un ejemplo de verdadera ciudadanía.

El doctor Félix dejó un libro: “Vivencias de un ciudadano”. Lo releo hoy y encuentro una conexión con el presente. El doctor decía, refiriéndose a la lucha contra los poderes: “El país de hoy no se diferencia al del pasado. Relativamente no hay mucha diferencia, sólo han cambiado los personajes detrás de una gran palabra: “Democracia”. Hay conocimiento, lo que no hay es aplicación de ese conocimiento; no se está preparando para vivir a plenitud con honestidad. Yo no estoy satisfecho, como no lo está el resto de los panameños”. Pensaba que había una diferencia: antes había menos descaro, ahora impera la falta de pudor. El conocimiento es una herramienta que no estamos usando.

Don Felix decía: “Si míranos hacia nuestra historia, cualquiera que sea, política, social, cultural y económica; veremos que se sigue incurriendo en los mismos errores sin reparo. Hubo en la historia varios episodios de inconformidad; hay que mencionar que los conflictos que vivieron  nuestros próceres se están repitiendo. Son los  tiempos de épocas pasadas”. Nada ha cambiado. La realidad compleja sigue con la misma problemática y me pregunto si habrá algo que podamos hacer.

Por eso me identifico con estas palabras de don Félix que para mí son vitales hoy: “Yo siento que aún hay tiempo.  Ya basta de la politiquería. Es menester que para el futuro enseñemos a nuestros jóvenes la parte cívica que es la base de todo buen ciudadano; que  los colegios contribuyan en esta educación preparando, eficazmente, en lo académico y lo cívico; forjando de ellos profesionales con criterio formado; que sean críticos contractivos capaces y atrevidos; que luchen con coraje para defender la integridad de nuestra nación. Que la fuerza política cívica no sea más marginada. Mi deseo radica en que renazca una nueva generación, con celo de tener un mejor país y con los mejores ciudadanos. Tengo esa esperanza”. Apelo, como don Félix, a la construcción de un ciudadano ético, más que moral.

Leo estas palabras y siento un gran compromiso para este 4 de mayo. Vivimos en un país lleno de contradicciones donde la política tiene gran parte de la culpa, pero donde los ciudadanos también hemos cometidos errores. En torno a esta reflexión, hace poco una amiga mía, Ela Urriola, profesora de filosofía, me escribía una misiva: “País de contradicciones: grandes complejos con piscinas y cientos de comunidades sin agua; mega obras para los autos y los embotellamientos no cesan; la ciudad se abre al mundo y los peatones locales se han quedado sin aceras... Y la atención médica...ni recordemos el drama del diethilene glycol y la impunidad absoluta frente a lo ocurrido”.  Necesito recordar los 5 jóvenes que murieron quemados y los 5 jóvenes chinos que aún no descansan en paz y tantas otras cosas. Pero no sólo debemos apuntar con el dedo al actual gobierno; también de gobiernos pasados hay culpas sin purgar que las personas no hemos olvidado.

La impunidad que, según Fernmando Savater, es más preocupante que la corrupción, es uno de nuestros grandes males. Todos los políticos nos han prometido básicamente lo mismo. Es como entrar en un bufet y tener la misma comida preparada de distintas formas. Algunos piensan solucionar el tema de la violencia con más cárceles y mano dura; otros prometen más empleo y resolver el problema de la canasta básica; otros mejorar la educación y dar oportunidades a los jóvenes. En el fondo es el mismo discurso con distintas recetas.

Mientras tanto, hay algo que no cambia nunca: la realidad panameña:  los barrios son vulnerables a la mano del crimen organizado; barrios poblados de cantinas y sin bibliotecas o centros culturales; comida realmente cara pese a los esfuerzos de las ferias populares; inseguridad y transporte donde la piratería y el mal servicio nos frenan el placer que a medias nos brinda el metro y una educación mediática disfrazada de reality show donde ni los magisterios ni las autoridades tienen interés por los estudiantes. Por eso es que nos toca a los ciudadanos tomar un rol histórico.

Mañana nos toca salir a votar. Hay que hacerlo porque es un deber ciudadano. Todos escogeremos a un favorito, pero también todos tendremos, en un futuro cercano, el deber de hacerle cumplir, no sólo sus promesas, sino también de construir juntos el país soñado. Tanto los políticos como los que no practicamos la política partidista deberíamos de aspirar a ser mejores ciudadanos. No quiero parecer un ingenuo: sé que la mayoría de los políticos son un asco y que han perdido todo norte hacia la moral y la ética, pero también pienso que los hay que aún pueden ayudar a construir un mejor país.

El doctor Félix Dormoi tenía una fórmula para ser un buen ciudadano. Quisiera citarla porque creo que es lo que nos falta para trabajar juntos en sociedad. Metas básicas del ciudadano: Amor a la salud, amor al trabajo, amor a la familia, ser un buen ciudadano, fuerza de voluntad. Para llegar a estas metas sería necesario tener en cuenta ciertas herramientas básicas del ciudadano: saber pensar, confianza en sí mismo, disciplina, buena comunicación, adaptarse a situaciones difíciles. Yo añadiría saber tomar decisiones. Y creo que mañana es un día para ponerla a prueba. Ejerzamos nuestro derecho con civismo, pero estemos consientes de que nuestra responsabilidad ciudadana no termina en las urnas mañana.




Un árbol para todos

Por Carlos Fong Quiero dedicar mi último artículo del 2025 a un tema especial. En el ecosistema de la realidad panameña, sobre todo en el se...