lunes, 30 de diciembre de 2013

Agenda para recordar: 9 de enero de 1964


La importancia del 9 de enero de 1964 tiene hoy una relevancia significativa en la actual encrucijada nacional. Es una encrucijada para nosotros porque nunca antes habíamos experimentado tensiones tan marcadas donde la carencia de valores éticos y morales se ha disfrazado de falsa tolerancia. Se nos presenta un escenario oscuro que solo logran superan las ficciones de un Lovecraft o un Poe. Se ha perdido el horizonte en muchos sectores públicos y privados que son la base para la construcción de un proyecto de nación. Habitamos un país donde el nihilismo y la cultura del Toda Vale se han insertado en la sociedad y están haciendo mucho daño. Sin comprensión del pasado lo más seguro es vivir un presente empobrecido con una visión de soledad como destino. Los más vulnerables a esta situación son los jóvenes. La juventud necesita referentes políticos y culturales sanos que los ayuden a construir ese futuro. Si no hay una comprensión de la historia y sus relaciones con la humanidad, no podemos estar seguros de lo que le espera al país. Mirada de Nuchu se une a la celebración de los 50 años de la gran gesta patriótica y se suma a las voces de los que piden que se restablezca la cátedra de Relaciones de Panamá con los Estados Unidos como una materia importante para entender y valorar nuestra identidad nacional. Pensar que esta asignatura no tiene ningún sentido en el currículum porque la Zona del Canal y el Canal revirtieron a Panamá es una prueba de que se pretende domesticar la conciencia de los jóvenes y no se quiere valorar el significado de la historia. Publicamos los distintos programas que se estarán dando próximamente con motivo de esta importante fecha.
CF


En la Fundación Biblioteca Nacional 

Movimiento por el Rescate de la Identidad y Memoria Histórica
Biblioteca Nacional “Ernesto J. Castillero R.”
Fundación del Instituto Nacional
Asociación Instituto Nacional, Generación 1964
Asociación de Egresados del Instituto Nacional - 
Generación 1957

Le extienden cordial invitación al
“Acto solemne de conmemoración del cincuentenario de la Gesta Patriótica del 9 de Enero de 1964.”
Lugar: Biblioteca Nacional “Ernesto J. Castillero R.”
Fecha: 8 de enero de 2014
Hora: 10:00 a.m.


En la Biblioteca Nacional también hay una exposición alusiva al 9 de enero. Podrán apreciar toda la bibliografía nacional sobre el tema, fotos, vídeos, pinturas, periódicos, revistas, objetos, todo sobre el 9 de enero de 1964; una oportunidad para ir con la familia y hacer patria.
En la Biblioteca Nacional (Parque Omar) está abierta la exposición alusiva al 9 de enero de 1964.

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Del Movimiento Ciudadano para el Fortalecimiento de la Identidad Panameña


El Movimiento Ciudadano para el Fortalecimiento de la Identidad Panameña, conjuntamente con La Fundación Pro Instituto Nacional, La Fundación Ascanio Villalaz y El Colegio Nacional de Abogados, invitan al pueblo panameño a participar de su programa de actividades conmemorativas del Cincuentenario del 9 de enero.

Programa 
Conmemorativo del Cincuentenario del 9 de enero, gesta heroica que cambió nuestra historia y por la cual hoy comemos soberanía.

Sin el Instituto Nacional no hay 9 de enero.



Lunes 6 de enero
10:00 a.m.: Presentación de la Coral Poética Diana Morán, con estudiantes del Instituto Nacional, dirigida por Anais Morán Rovi, en el Supermercado Riba Smith de Bella Vista.

Martes 7 de enero
10:00 a.m.: Presentación de la edición especial de la Revista Lotería en Conmemoración de los 50 años de la Gesta Heroica del 9 de Enero de 1964.
Auditorio de la Lotería Nacional de Beneficencia.
1. Disertación del Dr. Eduardo Flores Castro, en representación del Consejo Editorial de la Revista Lotería.
2. Testimonios de la Prof. Elba de Isaza (Generación del 61), Lic. Marcos Ramírez (Gen. 64) y el Dr. Rimsky Sucre (Gen. 64).

Miércoles 8 de enero
10:00 a.m.: Acto Solemne en la Biblioteca Nacional Ernesto J. Castillero.  Discurso del Dr. Adolfo Ahumada, Rosa María Britton, Eduardo Flores Castro, Ernesto Henríquez, Mani Gueuigdinapi  y Ana Elena Porras.
2:30 p.m.: Presentación de la Coral Poética Diana Morán, con estudiantes del Instituto Nacional, dirigida por Anais Morán Rovi, en el Riba Smith de Costa del Este.
8:00 p.m.: a 12 medianoche. Vigilia cultural por la memoria del 9 de enero y rescate del Instituto Nacional.  Escalinatas del Instituto Nacional.

Jueves 9 de enero
8:00 a.m. Concentración en las Escalinatas del Instituto Nacional. Canto del Himno del Instituto Nacional.
9:00 a.m. Marcha cívica hacia el monumento “A los Héroes de la Patria”, ubicado sobre la Avenida de los Mártires.  Acto ciudadano frente al Monumento: Palabras del Prof. Ricardo Ríos Torres, Trovadores de Décimas del Prof. Carlos Francisco Changmarín, Poemas a los mártires, recitados por Anais Moran e Indira Moreno.
4:00 p.m. Convocado por la Generación del 64, caminata desde el Instituto Nacional hasta la Escuela Secundaria de Balboa.

Viernes 10 de enero:
9:30 a.m. Disertación sobre el significado del 9 de enero, por la Dra. Ana Elena Porras y el Dr. Eduardo Flores Castro, en el Salón Azul de la Asamblea de Diputados (será transmitido en directo por el canal de la Asamblea).

Sábado 11 de enero:
El Dr. Eduardo Flores Castro invita a escuchar su programa de radio sabatino a las 8:00 a.m: Ciencia Para Todos (La Primerísima 1470 AM), en donde tendrá como invitado al Prof. Luis Navas con quien platicará sobre la gesta de enero del 64 en la Ciudad de Colón.



Nota del comité organizador: Por un 9 de enero con dignidad, ¡NO! al desfile del Meduca por la Avenida de los Mártires, el 9 de enero es un día de reflexión nacional, día de duelo, no de fiesta con trompetas y tambores.


¡TODO POR LA GLORIA INSTITUTORA!


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Por la Universidad Nacional de Panamá

La Comisión Institucional Organizadora de los Actos Conmemorativos de
los 50 años de la Gesta Patriótica del 9, 10, 11 y 12 de enero de 1964, coordinada por el vicerrector de asuntos estudiantiles, ing. Eldis barnes, anuncia el programa del mes de enero, e invita a la Participación de los profesores, estudiantes y personal administrativo

Actividades
Lugar:  Plaza 9 de enero - Universidad de Panamá - Hora 9:30 a.m.
-Recordación de los mártires de enero de1964.
-Ofrenda floral por autoridades universitarias.
-Palabras del Dr. Gustavo García  de Paredes, Rector Magnífico
-Palabras por la oradora principal, Ing. Ofelia Rodríguez
-Participación del trovador de mejorana Juan Andrés Castillo.
-Participación de un representante del Movimiento Estudiantil Universitario
-Participación de la declamadora Mirka Lucía Rodríguez con el poema
"Soberana presencia de la patria" de Diana Morán.
-Himno Nacional - Banda de Conciertos de la Vicerrectoría de  Asuntos
Estudiantiles.
-Refrigerio.

EN LA TARDE:
Lugar: Paraninfo Universitario . - Hora 5:30 p.m.
-Recordación de los Mártires y Héroes del 9 de Enero de 1964.
Palabras del Dr. Gustavo García de Paredes.
-Lectura de fragmento de poemas patrióticos alusivos al 9 de Enero, a
dos voces:  profesora Delia Cortés, de la Facultad de Humanidades, y
el profesor Grismel Rangel de la Facultad de Bellas Artes.
-Palabras por el orador oficial:  Mgtr. Luis Navas P.
-Interpretación Musical "Patria" de Rubén Blades, por la Orquesta
Filarmónica de la Universidad de Panamá. Dir. Maestro Néstor Castillo.
-Himno Nacional

PRIMEROS DÍAS DE ENERO DE 2014

Fecha 6 y 7 de enero de 2014.  Hora 6:30 p.m. y 8:30 p.m.

Presentación de "Sucedió en Enero", de Mireya Hernández.
Director:  Norman Douglas
Lugar:  Auditorio "Ascanio Arosemena"
Hora 6:30 p.m. y 8:30 p.m.

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Fecha: 15 de enero de 2014 - Hora 6:30 p.m.

Presentación de "Nosotros: 1964"
Director: Juan Gómez
Lugar: Domo Universitario de Curundú
Hora 6:30 p.m.

Las actividades conmemorativas se extenderán durante todo el año 2014.
La Facultad de Humanidades, con la dirección de los departamentos de Historia y de Sociología, prepara actividades académicas que tendrán lugar a partir del mes de abril.


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Exposición: 1964. Arte, política, Panamá

El Museo de Arte Contemporáneo, MAC PANAMÁ,  el 08 de enero del 2014 inaugurará la exposición: 1964. Arte, política, Panamá, en conmemoración del 50 aniversario de la gesta del 9 de enero de 1964. Y así mostrar la particular relación entre la producción artística y el pensamiento político en Panamá.  A las 8:00 p.m.

Aunado a eso se estará gestando un muro de memoria colectiva donde el público en general podrá traer fotografías o recuerdos de lo que han sido eventos importantes en la vida política del Istmo. Te invitamos a formar parte, más info en el afiche adjunto. Recuerda: El MAC Somos Todos.



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Autoridad del Canal de Panamá

El día que cambió nuestra historia: Tributo a los 50 años de la Gesta del 9 de Enero. Como tributo a los 50 años de la Gesta del 9 de enero, el Canal de Panamá presenta al país la bandera restaurada de los eventos que marcaron la histórica fecha. Al término de la ceremonia, acompáñanos en un homenaje musical con la participación de la Orquesta Sinfónica Nacional y las voces de Ricardo Velásquez, Manuel Corredera, Nicole Puga y Janelle Davidson. Jueves 9 de enero de 2014 a las 7 p.m. en el Monumento a los Mártires – Centro de Capacitación Ascanio Arosemena de la ACP en Balboa.


Programación en los medios


Los Canales de Televisión, TVN Canal 2 y Telemetro Canal 13, estarán transmitiendo especiales de investigación y producción nacional sobre el 9 de enero. Telemetro Canal 13 presentará una producción basada en los hechos históricos, la cual será emitida a partir del lunes 6 de enero, después del noticiero estelar. En total, cuatro capítulos componen la miniserie titulada "9 de enero... el día que dijimos presente". Por otra parte TVN Canal 2 transmitirá el trabajo de investigación: La historia que todo panameño debe conocer, el jueves 9 de enero, después de noticiero. 

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En David, Chiriquí

Fundación para las Artes Montilla e Hijos
1964 - 2014 CINCUENTA AÑOS
DE LA GESTA DEL 9 DE ENERO



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Ley del 9 de enero

 ¡Panamá ya cuenta con la Ley para el 9 de enero! 
Conócela en la Gaceta Oficial No.27443-A la Ley No. 118 de 27 de diciembre de 2013, "que declara el 9 de enero de cada año Día de la Soberanía Nacional, subroga la Ley 13 de 1967 y modifica un artículo del Código de Trabajo." 

Este es un enlace directo, http://www.gacetaoficial.gob.pa/pdfTemp/27443_A/44896.pdf


miércoles, 4 de diciembre de 2013

Sobre los resultados de la prueba PISA 2012 y la lectura.

Recientemente se dieron a conocer los resultados de la Prueba PISA 2012. Panamá no está entre los 65 países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), pese a que se dice que somos el país con el mayor crecimiento en el Istmo Centroamericano. Costa Rica acaba de entrar en los estudios de Pisa y no le fue mal en términos de lectura entre los países de América Latina. Según los resultados de la Prueba PISA 2012, que acaban de publicarse ayer 3 de diciembre, a México le tomará más de 25 años alcanzar el promedio de los países de la OCDE en matemáticas y más de 65 años en lectura (las negritas son nuestras).

Argentina también tendrá que hacer esfuerzos en materia de lectura y lengua, según una mesa de discusión en el encuentro: La hora educativa: un diálogo sobre las prioridades para los próximos 5 años, organizada por el Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento  (CIPPEC), celebrado este 4 de diciembre en Argentina; donde se reunieron a ministros, exministros, especialistas, referentes sociales y personalidades de la cultura en un diálogo para discutir las grandes prioridades de los próximos cinco años de la educación argentina.
 La  OCDE es la responsable de la Prueba PISA que se dio a conocer recientemente.
Los países de América Latina que participaron dieron a conocer los resultados.
Dos preguntas nos cabalgan como un bicho en la cabeza ahora mismo: ¿Si México y Argentina, dos países con un fuerte componente de políticas culturales y educativas, tienen problemas con el tema de la lectura, cómo estamos nosotros?  ¿Cuántos años le tomará a Panamá, si a México le costará 65, para alcanzar el promedio en términos de comprensión lectora?

Ahora bien, algo importante que podría estar a favor de las autoridades educativas y todos los mediadores responsables en el proceso del aprendizaje, que ha dicho Axel Rivas, investigador principal de CIPPEC, es que el ranking suele ser mentiroso. Además, algunos países, sobre todo asiáticos, en su ambición por ser los primeros en el ranking, están confrontando problemas de niños y jóvenes que no son felices; posiblemente porque ya ni juegan por estar estudiando; son países que están de número uno, pero a costa del sacrificio de la infancia. No sabemos si países como Albania, Israel y Polonia, quienes aumentaron la proporción de estudiantes con los niveles más altos de competencia en lectura, también son infelices, lo que iría contra corriente de la famosa frase de Jorge Luis Borges: "La lectura es una forma de felicidad".

Entonces, ¿Sirven o no para algo los resultados de la Prueba PISA? Para el caso de Panamá nosotros diríamos que sí, aunque no estemos en la lista. Porque la muestra nos ayuda a tener una percepción de lo que estamos haciendo, ya sea bien o mal, comparado a otros países. Sabemos que no estamos bien en el tema de la lectura, las matemáticas y las ciencias; pero no queremos discutirlo, no queremos dialogar sobre eso. Sabemos que tenemos jóvenes infelices, no porque estudian mucho, si no porque se saben invisibles. Se prefiere tomar decisiones verticales y unilaterales en torno a las políticas educativas y culturales, que en otros países, de pronto, funciona como metodología porque su estructura y cultura institucional lo permiten, pero aquí no. Aquí necesitamos de la mirada de todos los mediadores que nos ayude a llegar a construir conciliaciones, negociaciones y consensos, sin que esto implique dejar de avanzar.

En el pasado VI Congreso Internacional de la Lengua Española, que se realizó del 20 al 23 de octubre en Panamá, se habló mucho del tema de la lectura y la lengua, pero en Panamá no tenemos un Observatorio para los Estudios de la Lectura o una institución como el Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento  (CIPPEC) en Argentina. Otros países tienen Centros o Laboratorios de Investigaciones y Estudios Culturales. Este tipo equipamientos culturales son vitales para la hora de tomar decisiones.
Para fortalecer esta comunicación nos quedamos con este fragmento de una reflexión de Axel Rivas en torno a los resultados de la Prueba PISA:

¿Qué quiere decir esto? No tanto como muchas veces se presume. Las pruebas esconden muchas cosas. Por ejemplo, la práctica que tienen Chile y otros países cuyos alumnos están muy acostumbrados a contestar pruebas o cuyos docentes enseñan para la prueba. Esto esconde todo lo que las pruebas no toman: cuestiones culturales, valores, ciudadanía, artes, deportes, lenguas extranjeras, etc. O esconden otras formas de aprendizaje no contempladas en PISA. Las pruebas son una medida necesaria pero no son el espejo de un sistema educativo.

Los resultados nos dicen mucho. Nos muestran las deudas pendientes de nuestras pedagogías, de nuestras concepciones de la enseñanza, los problemas en las aulas y en la vida social que rodea las escuelas. Nos dicen que hay mucho por hacer en las pedagogías y en las políticas educativas. Nos dicen que hay una gran proporción de alumnos que no podrá vencer las adversidades de sus contextos social, que su derecho a aprendizajes valiosos está lejos de conseguirse.

Necesitamos una discusión rigurosa, honesta y con muchas miradas. No solo con PISA, también con las miradas de los alumnos, los docentes, los territorios diversos del país. No una discusión de titulares de diarios, simplificada o embargada en un espíritu de guerra política. Las pruebas PISA son antes que nada una oportunidad para elevar el nivel del debate educativo. Es en la dignidad de los diagnósticos serios que podremos salir adelante. No denigrando a los docentes y las escuelas, sino confiando en ellas y apoyándolos”.

Carlos Fong
Escritor y promotor de lectura

Fuentes:
Sobre la opinión de Axel Rivas, investigador principal de CIPPEC:

martes, 15 de octubre de 2013

El Instituto Nacional: En busca del compromiso y la creatividad.

Por Carlos Fong

  El  7 de octubre de 2013 quedará enmarcado en la historia. Ese lunes, la policía nacional intervino (elijo la palabra con cautela, porque la “intervención” también tiene contexto positivo), el plantel del Instituto Nacional para reprimir a estudiantes panameños. Este centro educativo guarda una profunda relación con la nacionalidad panameña; su historia de luchas nacionalistas está fraguada por grandes intelectuales. La ocupación policial se dio por primera vez en la historia del Instituto Nacional. Las autoridades defendieron la acción alegando que había hordas pandilleras en el plantel.

Dos días después, se daba a conocer en la Gaceta número 27391-A, el Decreto Ejecutivo 990 de 9 de octubre de 2013, que firmaba el Presidente de la República, Ricardo Martinelli y la Ministra de Educación, Lucy Molinar, por el cual se creaba la Dirección Nacional de Seguridad Institucional en el Ministerio de Educación (MEDUCA),  la cual especificaba la alianza, desde el MEDUCA, en coordinación con la Policía Nacional, el Servicio Nacional Aeronaval (SENAN), el Servicio Nacional de Fronteras (Senafront) y el Servicio de Protección Institucional (SPI) o Guardia Presidencial; al mismo tiempo controlarían los sistemas de vídeo de vigilancia; además se implementarían programas integrales de vigilancia y seguridad, así como organizar inspectores y agentes de seguridad.
Foto de Mauricio Valenzuela de La Estrella de Panamá
El lunes 14 de octubre la Ministra de Educación anuncia la derogación del Decreto, reiterando que se había creado para frenar el pandillerismo que se estaba dando en el Instituto Nacional. Queremos hacer una reflexión sobre el tema. 

Si hacemos una lectura profunda del hecho, confirmaremos la decadencia institucional en el país; además, descubriremos que no es puramente política, también es por falta de creatividad. La política, ese espacio para el encuentro, para la discusión y la resolución de conflictos, está en crisis en nuestras instituciones. La creatividad, ese don dado al hombre para ordenar el caos, no es reconocida ni practicada por las autoridades. Es por eso que se toman decisiones arbitrarias donde el poder viola los derechos ciudadanos. El poder debe fundarse en el derecho para no ser arbitrario. Si el poder no respeta el derecho propicia el desorden.

Es probable que los estudiantes de nuestro tiempo sean menos cívicos, morales y nobles comparados a los del pasado. Parecen más intolerantes,  indiferentes y sin compromiso con el pasado. Viven a la orilla de un río, donde como Narciso contemplan su reflejo. Sin darse cuenta, desperdician su egocentrismo, fuente de posible creación para construir un mundo con sentido, aunque sea para ellos. El compromiso, no es una palabra que parece preocuparles demasiado.

Pero esta visión hostil de la juventud es un indicador de que nuestros tiempos no están bien. Las tensiones y rivalidades sociales también afectan a la juventud.  Ellos no tienen una capa de acero que los proteja. De hecho, son los más vulnerables a los conflictos. Los jóvenes viven en un presente empobrecido, sin referentes políticos saludables, sometidos a valores autoritarios heredados por los adultos;  son insensibles porque están siendo educados en un falso relativismo con máscara de tolerancia.  Sin comprensión del pasado, porque ese pasado se lo han negado.

Los jóvenes también son, misteriosamente, virtuosos y creativos. Esta virtud se distingue en la resistencia que oponen. No es la falta de creatividad lo que hace que se inclinen a la violencia, es la falta de libertad. Al eliminar las asociaciones juveniles se eliminaron las posibilidades de que los jóvenes hicieran política de manera cívica y creativa para organizarse y aportar ideas como sujetos de derecho en la nueva democracia. Las asociaciones juveniles olían al Che, a Martí y Bolívar; eso representaba un peligro para el nuevo orden.

Hace mucho tiempo Federico Nietzsche nos advirtió que el hombre moderno estaba perdiendo la capacidad de valorar. Cuando algo tiene valor es porque tenemos la voluntad de estimarlo. El nihilismo, incluso, debería servir como una herramienta potencial de creatividad para valorar y asumir el compromiso cívico con lo que realmente importa. El compromiso es necesario para que algo adquiera valor. Dice Allan Bloom: “El compromiso valoriza los valores y los hace valiosos”. Y añade. “Las personas profundamente comprometidas con los valores, son personas admiradas. Su creencia intensa, su preocupación, el hecho de creer en algo, es la prueba de su autonomía, libertad y creatividad”.

Ahora hago la pregunta hacia arriba: ¿Cuál es el compromiso cívico de las autoridades con la educación y los valores democráticos cuando piensan que es con la intervención militar y policial que resolverán los problemas?  ¿Hay una prueba más grande de la falta de creatividad que esta?
Analicemos por encima lo que pretendía el Decreto. Para empezar se creaba una Dirección Nacional de Seguridad Institucional para frenar el pandillerismo. Estoy seguro que la realidad fuera otra si se hubiera creado en su lugar la Dirección Nacional de Integración Institucional, la cual en vez de convocar a los aliados de la “fuerzas armadas”,  hubiera convocado a instituciones aliadas como el INAC (el sector cultura es importante y siempre queda por fuera), el Mides, la Anam, las universidades, incluso a la iglesia y asociaciones cívicas y ONGs (como la Cruz Roja, por ejemplo), de manera que, en vez de un “programa integral de vigilancia y seguridad”, que era lo que pensaban hacer, se creara un Programa Interdisciplinario de Animación Sociocultural Juvenil para la Paz, por ponerle un título, el cual podría, al mismo tiempo, implementarse en todos los centros educativos para que los jóvenes aprendan a construir ciudadanía, a ser creativos, a valorar el compromiso cívico, las ideas, a tomar decisiones, y hacer política para proponer proyectos desde su condición juvenil. Pero todo esto es pedir demasiado.

 En su novela, Manosanta,  Rafael Ruiloba simboliza la lucha entre el bien y el mal, entre Dios y el Diablo, con una pelea de gallos. Vemos que Nietzsche tenía razón en otra cosa: los valores sólo pueden ser afirmados o establecidos venciendo a otros valores. Es la lucha entre el bien y el mal. Una educación, ya no autoritaria, si no militarizada fue un intento del poder para imponer sus valores sobre los sujetos y el derecho. Simbólicamente, nos quisieron dar en el corazón del ser panameño violentando una institución simbólica: la muerte de la identidad, la muerte de la soberanía, la muerte de la verdad. La ecología de la diversidad de la cultura humana es nuestro referente de valor, totalmente opuesto, basado en las ideas, la verdad y la creatividad. Lo que pasó en el Instituto Nacional no puede olvidarse. La pelea de gallos, aún no termina.

El autor es escritor, promotor de lectura y animador sociocultural...a veces,  cuentero.

domingo, 6 de octubre de 2013

La política cultural: sin ella sobrevivo y con ella, también.


Por Carlos Fong

¿Cuál es su proyecto, desde una propuesta de cultura, para ayudar a consolidar la Nación?  Es la pregunta que me gustaría hacerle a cada uno de los candidatos a Presidencia y Alcaldía en el actual tinglado político, si tuviera la oportunidad de tenerlos al frente. Estoy claro en que para la mayoría son más importantes temas como la canasta básica,  la pobreza,  la seguridad,  la salud,  la educación,  el transporte, la vivienda, el agro, entre otros. “La cultura -afirmarían los más temarios-, no sirve para nada; sin ella sobrevivo y con ella, también”. “No necesitamos invertir en cultura, eso no se come, no te resuelve”; dirían los menos cínicos.


Seré más temerario y atrevido todavía con lo que voy a certificar con mi nombre y apellido en este artículo: Cualquier político, del partido que sea, que no tenga una propuesta coherente y sólida de política cultural es para mí concepto un verdugo, un farsante y un mediocre. Un verdugo que lleva al pueblo a una enorme guillotina donde lo despojará de su espíritu creativo; un embustero que con caramelos busca el voto fácil y un mediocre incapaz de reconocer en la dinámica de la cultura el potencial creativo de ésta para resolver conflictos y construir ciudadanía, para posibilitar consensos y articulaciones, para generar proyectos democráticos y desarrollo económico. La cultura, como componente de la estructura del poder socio-político, en la configuración de redes de relaciones sociales, debe ser entendida como algo que va más allá de las categorías estéticas, es decir, algo adicional a las mal llamadas bellas artes.

Nuestra voluntad de criticar y actuar, nuestra postura hacia los problemas sociales, la visión o concepto que tenemos del mundo y sus conflictos, la manera en que tratamos al otro, el compromiso y responsabilidad con el entorno, la tolerancia en la diversidad de razas, sexualidades, sensibilidades religiosas e ideológicas, nuestra capacidad de resolver conflictos, el sentido de pertenencia, el mapa biológico, las ciencias, la educación y los valores éticos, la forma en que tomamos decisiones, incluso, los modos de hacer política, están supeditados por la cultura. Existe una necesidad urgente, y es que desde la cultura circunscrita, es decir, las decisiones que salen de las instituciones de poder, el Estado necesita repensar la palabra Cultura.

Durante mucho tiempo ha despuntado en nuestro país el concepto de que la cultura es puro entretenimiento para canalizar el ocio del ciudadano. Impera una percepción de la cultura como espectáculo, de fuegos artificiales, de globos inflados y caritas pintadas. Cuando los políticos presentan sus propuestas culturales siempre hablan de llevar las “bellas artes”  a todo el país, como si la cultura fuera una exposición itinerante, una carpa de circo o una tarima móvil que se mueve al antojo, o se centran en lo que ellos consideran vernacular, el folclor de Azuero, por ejemplo, y con poca o ninguna creatividad se acuerdan de los sectores indígenas o afro-descendientes, de los movimientos urbanos alternativos o emergentes y las identidades juveniles.


Arriba mencioné algunos aspectos de cómo opera la cultura; voy a citar dos a manera de ejemplo: el sentido de pertenencia y la capacidad para resolver conflictos. Antes necesito citar unas palabras de Michael Parenti de su libro La batalla de la cultura, donde nos recuerda a Edmund Burke que veía en la cultura un vínculo imponderable de consenso que mantiene unida a la sociedad. Sin embargo, reflexiona Parenti, la cultura, además de ser un campo de consenso también lo es de conflicto. Veamos los ejemplos.

Cuando trabajo con los niños o los jóvenes y les pregunto qué piensan de por qué la gente tira la basura en la calle, las respuestas son interesantes. Las nociones de país, patria, hogar, familia en los chicos se fortalecen cuando hablamos del tema. ¿Por qué la gente ensucia las paradas de los buses? “Porque no son de ellos”. Empezamos a trabajar el sentido de pertenencia con los chicos y cuando ellos logran entender que el país entero es como una casa grande, asumen que si ensucias la calle, la parada o la escuela estás ensuciando tu casa y eso no es amor a la familia; si ensucias tu casa no amas a tu familia. Confrontar ideas genera conflictos, pero a su vez las discusiones plantean respuestas.  En Panamá el sentido de pertenecía está muy herido, maltrecho, en crisis. La carencia de políticas de desarrollo cultural articuladas impide curarnos de este horrible hábito de ensuciar. El problema se lo han dejado a la Autoridad de Aseo sin consultar a otros sectores como Salud, Educación y Cultura, por decir tres.

Recientemente fuimos testigos por los medios del conflicto territorial entre indígenas gunas de Madungandí y los llamados colonos. Las autoridades resolvieron destruir las casas de los colonos quienes fueron expulsados y ahora no tienen dónde vivir. El viernes 4 de octubre Catherine Potvin y Jorge Ventoncilla, miembros de la Cátedra Unesco Foro y Observatorio de Sostenibilidad, proponían en un artículo, publicado en La Prensa, una posible solución al conflicto desde un Consejo Consultivo que ya tenía referentes positivos. La idea era que en este Consejo las partes en conflictos debían sentarse para reflexionar y analizar, como ciudadanos que se saben parte de un país, la posibilidad de hallar una solución al conflicto. Al compartir sus historias, sus culturas, sus problemas había una esperanza de construir juntos. ¿Difícil? Sí. Nadie ha dicho que no, pero la violencia y la intolerancia ganaron y ya conocemos los resultados. Esto demuestra la falta de políticas socioculturales para resolver conflictos dentro del protocolo de las autoridades.


La cultura, como herramienta sociocultural, puede ayudar a mejorar la calidad de vida de las personas. Lo que hace falta es una política de desarrollo cultural integral que considere la diversidad de posibilidades creativas para ayudar a encontrar soluciones a la problematización del ser panameño en todas sus esferas. La salud y el deporte, la inseguridad y la violencia, incluso el transporte, pueden mejorar con propuestas creativas desde la cultura. Hace poco veíamos que en otros países hay bibliotecas en los metros para aliviar el estrés de los usuarios; en Colombia hay una biblioteca en un estadio de fútbol.

En Panamá las alcantarillas seguirán desbordándose mientras tirar la basura sea un hábito del panameño; la violencia juvenil en los barrios, en las calles y hasta en las comunidades indígenas y campesinas se incrementará; las mujeres seguirán siendo asesinadas sin importar Ley alguna; el racismo y los prejuicios continuarán avanzando como una plaga; la intolerancia, la corrupción, la insensibilidad reinarán. Porque la cultura, que se manifiesta en la conducta de las personas, en sus conflictos sociales, de género, de identidades, de ideas, de razas; en la ética, la ciencia, la política y la salud no está siendo considerada en la agenda del Estado. No es una prioridad, no es vital, ni importa para nada. En lo que a mí concierne, los candidatos en esta contienda que no tengan una política cultural o un plan de desarrollo cultural coherente, no merecen el voto.


El autor es escritor, animador sociocultural y promotor de lectura.

jueves, 5 de septiembre de 2013

El efecto espejo

Por Carlos Fong

Escribió Martin Gardner, el prestigioso filósofo de la ciencia, a propósito de Alicia a través del espejo, la obra de Lewis Carroll: “en un espejo…todos los objetos asimétricos van en dirección contraria”. Alicia contempla el mundo de los adultos desde una inversión de la realidad y así logra tolerarlo. La contemplación del mundo al revés, en la ficción de Carroll, es un elemento fantástico que permite posibilidades al personaje. Por otra parte, Eduardo Galeano, en su libro Patas arriba, la escuela del mundo al revés, dice con magistral ironía: “Si Alicia renaciera en nuestros días, no necesitaría atravesar ningún espejo: le bastaría con asomarse a la ventana”.

En la actualidad, en Panamá estamos viviendo el efecto del espejo de Alicia, con la única diferencia que no necesitamos atravesar como ella el espejo. Nuestra realidad es como una novela surrealista, con más elementos de corte fantástico que realistas. Los panameños también tenemos nuestro pequeño mundo al revés, sin la necesidad de espejos, armarios o agujeros mágicos que nos transporten a otro mundo, basta con observar la cotidianidad. Paisano panameño, camarada panameño, te invito a asomarte a la ventana y dar un vistazo.

En el mundo al revés panameño no necesitamos prisiones, porque la escuela, las instituciones, el barrio y el hogar son nuestras cárceles. En la escuela los estudiantes están presos en sus cuerpos y por un sistema autoritario; los servidores públicos laboran presos del miedo; los jóvenes están presos por la violencia en sus propias calles del barrio; y la familia está presa de la mediocridad de la TV y la batalla por el rating.  

En el mundo al revés panameño no se rinde tributo a Victoriano Lorenzo, ni a Bayano ni a Cémaco, pero se honra al “conquistador torvo”, en buenas palabras de Neruda, o a imágenes hieráticas, incluso a super estrellas de la farándula. En nuestro mundo al revés no necesitamos bibliotecas, ni museos ni cuenta-cuentos porque aquí la memoria, la identidad y la cultura no se come, ni se vende, es decir, no sirve para nada.

En el mundo al revés panameño no existen los pobres, ni los empleados mal pagados, ni el subempleo, porque, ya se sabe, somos el país más rico de la región. No se atreva usted a decir que vio a un pobre, porque todos somos ricos.  Aquí un paquetito de café, una micha de pan o un huevo no están caros y es por eso que nuestros niños van bien desayunados a la escuela y son superdotados, algunos, incluso hablan varias lenguas.  
En este país de los espejos todos somos muy felices; si no lo cree mire la fiesta que formamos todas las madrugadas para corretear un pirata o un metro bus que nos lleve al trabajo… es que somos tan felices, por eso de regreso a casa venimos soñando mientras dormimos, no es que estemos cansados, no. En el mundo al revés panameño los que roban miles de dólares o hectáreas de tierras o los que incendian muchachos recluidos no van a la cárcel; pero el que roba un mafa o una gallina va a la prisión con o sin condena y su rostro sale en la prensa, porque a este hereje del demonio hay que conocerlo para masacrarlo, joderlo, humillarlo y olvidarlo.

En el mundo al revés panameño no te mata el Aedes aegypti, ni una gripe mal cuidada, ni los diablos rojos (ya no); aquí te matan los hospitales, las medicinas, la tardanza, la negligencia, los sicarios y la basura;  hay veces que te matan desde la cuna para que no crezcas y te conviertas en escritor o cuenta cuentos. En el mundo al revés panameño no se tiene miedo a la tulivieja, ni a la silampa, ni a los duendes, ni al chivato; aquí se tiene miedo a la policía, al político corrupto y al jefe o jefa de la oficina de recursos humanos.

Paisano panameño, camarada panameño este es tu Panamá al revés. La mala noticia es que no estamos en un cuento como Alicia; la buena es que podemos imaginarlo al derecho como debería ser. Pero para eso tienes que asomarte a la ventana y decidir si quieres cambiar tu realidad o dejarla como está.


jueves, 1 de agosto de 2013

El futuro realmente no importa


Por Carlos Fong


Hace poco les hablaba a un grupo de jóvenes sobre la relación del tiempo en nuestras vidas. Usé una imagen bastante fuerte para ilustrar la importancia de saber usar nuestro tiempo y no desperdiciar el de los otros: empezamos a morir desde que nacemos. Tal vez necesitaba aclarar que, curiosamente, también desde que nacemos empezamos a vivir y eso es lo más importante. Hablar con los jóvenes sobre estas cosas existenciales no es fácil, sobre todo si se les ha inculcado como un dogma que ellos son el futuro.

A simple vista la famosa frase: los jóvenes son el futuro, parece sensata.  Soy de los que piensa que los jóvenes son el presente, no el futuro y esto tiene que ver mucho con nuestro concepto de la educación. Según Ken Robinson estamos educando para el futuro, pero, añade una interrogante: cómo va a ser el mundo en 5 años. ¿Cuál futuro? El mundo cambia demasiado rápido. Aprendemos algo hoy y en un par de años ya está obsoleto. No tenemos idea de cómo será el futuro, pero seguimos educando para él. Lo importante es ser un profesional competitivo en el futuro.

Esta noción obstinada de educar para el futuro, aunque luzca positiva, impide que los jóvenes valoren otras cosas, como el presente y el pasado. En lo particular pienso que el presente es más importante porque es allí donde se confrontan las circunstancias y se toman las decisiones;  por otro lado, el pasado es vital para persuadirnos de cómo mejorar muchas cosas. Sin embargo, vivir anclados en el pasado también puede ser peligroso, tenemos que aprender del pasado sin que este se convierta en una cruz.

Liz Coleman, quien fue la Directora del colegio Bennington, un colegio que educa en base a las artes y la ciencia, dijo: “el pasado provee de mucha compañía (…) la historia provee un laboratorio en el cual se puede observar lo que pasó, así también como las previstas consecuencias de ideas”.  Conocer el pasado nos da una idea del presente que queremos y el futuro que soñamos. El pasado nos sirve para saber que no somos los primeros en tratar de resolver un problema, y es muy probable que no seamos los últimos, dice Coleman. El pasado nos ayuda a mirar lo que realmente importa.

Cada día me convenzo más de que el pasado es más importante que el futuro. La importancia de la memoria radica en tener presente las cosas de mayor relevancia que nos ayuden a resolver los problemas del presente. Sin presente, simplemente no hay futuro. Creo que ya muchos filósofos y antropólogos han pensado en esto. Pero mi preocupación, en términos de educación, radica en cómo podemos discutir esto en el aula de clase sin estar en contra de la profesionalización del estudiante. Los estudiantes quieren ser profesionales y competitivos; cada día se esfuerzan más por su futuro, y aunque esto parece estar muy bien, también me preocupa.

La violación constante de la Constitución, la falta de ética en el sector privado y público, el creciente nihilismo hacia la cultura y las humanidades,  la corrupción,  la poca credibilidad  institucional,  el deterioro de los valores y los derechos, la falta de referentes políticos positivos, la familia herida y el cada día menoscabado concepto de lo que significa la democracia son apenas un par de ejemplos de que en el pasado (y el presente) hemos estado tomando malas decisiones que han afectado a la sociedad en su conjunto. Por eso hago la pregunta: ¿Estamos realmente enseñando a los jóvenes a ser verdaderos ciudadanos con un sentido de lo humano o solo les estamos enseñando a sobrevivir para el futuro?


Termino con esto. Hace un par de días mi amiga Isabel Taylor, química y escritora, me dijo que estaba empeñada en dedicar el resto de sus días a una campaña que me pareció una necesidad y que podría insertarse en el sistema educativo, si no con el beneplácito de las autoridades, pienso al menos con una especie de Caballo de Troya. Isabel me decía: mi campaña consiste en enseñar a usar el tiempo, saber usar las palabras y saber tomar decisiones. Yo le añadiría: saber pensar.  Si tan sólo lográsemos enseñar esta filosofía de la vida a los niños y jóvenes, y que la aplicasen en la convivencia ciudadana, podríamos estar seguros de que el futuro realmente importa y que ese destino, aunque aún no existe, vale la pena vivir.


jueves, 4 de julio de 2013

¿Es posible un modelo de desarrollo integral?


Por Carlos Fong

Telemetro pasó hace poco dos especiales: Crecimiento económico ¿Para quién? y Tras la pista del hambre. Los dos reportajes, bastante bien realizados para nuestro criterio, son una radiografía de la realidad nacional y ambos demuestran lo que ya los estudiosos del desarrollo han dicho: hay que plantearse un modelo de desarrollo integral que combine lo mejor de la política, la economía y la cultura (arte, deporte, investigación, ciencia y educación). Los reportajes también demuestran que Panamá es un país fuertemente marcado por la desigualdad;  aunque todavía hay personas que no lo quieren ver. Para muchos parece que solo existe un país; en realidad son dos.

Reflexionemos el tema desde varias miradas. Desde una mirada folclórica, hemos oído una frase del argot popular: el que no ‘ta, no co’. Es el apocope de: el que no está, no come. Hay que estar. Si no estás, no comes. Desde un punto de vista teológico, si Dios no existe, para qué voy a preocuparme en discutir con el creyente que sí cree. Al negar la existencia de Dios, eludo el compromiso de pensar en Él. Desde el enfoque de la biopolítica, los cuerpos empobrecidos tampoco existen; si quieres ser visible, debes verte bien. Las dimensiones del cuerpo ciudadano triunfador son un aparato de control para incluir o ser excluido. Y, para terminar, una mirada desde el hecho estético: “Hoy es un bonito día y no lo puedo ver”, podría decir un ciego para adornar su miseria. Pero pese a las posibles dádivas que reciba por su creatividad, muchos, que sí pueden ver, no se darán cuenta de que es un día bonito en realidad.

Los pobres existen, lo que pasa es que nos han educado para no verlos. O bien, sabemos que existen, pero es más fácil olvidarlos y recordarlos de vez en cuando. La pobreza, no es solo un problema del subdesarrollo, también los países desarrollados tienen este flagelo. La desigualdad es un problema de cómo se gestiona el ingreso económico. Una nación es un sistema. Y dentro de ese sistema hay subsistemas que tienen conexiones para ser efectivos. Hasta ahora, el modelo de desarrollo panameño ha apostado solo por el sistema económico y ha ignorado lo social y cultural. Una modelo que sólo apuesta por la economía trae grandes desigualdades sociales.

El filósofo argentino Mario Bunge ha escrito: “Toda elección de modelo económico es una decisión ideológica y política”. El problema de Panamá es que las decisiones se han tomado de manera vertical, mirando para arriba. Los sucesivos gobiernos han escogido una ideología y una política que no ha favorecido a la nación en su conjunto. Cuando el presidente del colegio de economistas, Raúl Moreira, dice que en Panamá vivimos en un Haití y una Suiza al mismo tiempo o cuando el analista económico, Adolfo Quintero, expresa que el crecimiento no ha generado mejores condiciones para todos; eso debería bastar para que los que toman decisiones empezaran a diseñar una política inclusiva y democrática. Pero no es así.

Esto nos lleva a hacer la pregunta ingenua: ¿En sus esfuerzos acrobáticos para llegar a ser favorecidos en las elecciones presidenciales del 2014, tendrán los candidatos un plan de gobierno basado en un modelo de desarrollo integral? No soy asesor, pero voy a fingir serlo: ¿Por qué no se dedica al menos el 1% del crecimiento económico o un porcentaje de las migajas que dejará el tránsito de los Panamax por el nuevo Canal para proyectos y programas de desarrollo económicos, agropecuarios, culturales y sociales en comunidades indígenas y campesinas, así como en los barrios marginados? Solamente en el 2012 Panamá recibió 3 mil 20 millones de inversión extranjera directa, según un artículo del Martes Financiero del diario La Prensa. Nuestro país es un centro internacional financiero y de logística (tenemos puertos, aeropuertos, bancos, Canal y Zona Libre),  pero al mismo tiempo, la lógica de la pobreza coexiste en el mismo país.

Dicen los primeros versos del poema Los pobres, del poeta hondureño Roberto Sosa: “Los pobres son muchos y por eso es imposible olvidarlos”.  Panamá es el único país donde hemos aprendido a olvidar a los pobres. Sabemos que existen, pero preferimos olvidarlos  y recordarlos cuando alguien organiza una recolecta de leche o zapatos para ir a una montaña y dejarles en las manos algo que se llama esperanza. Pero al día siguiente seguirán siendo pobres, porque la esperanza es solo una excusa para seguir viviendo y la realidad, otra cosa.


Rogelio Guerra Ávila: modelo para narrar la identidad

  Rogelio Guerra Ávila La XLVI Semana de la Literatura Panameña, Rodrigo Miró Grimaldo, que organiza el Departamento y Escuela de Español de...