viernes, 27 de julio de 2018

Para llegar a la mujer



Carlos Fong
primer lugar en la categoría de poesía.
La Prensa, 21 de julio de 2018.

Esta noche, en el teatro Balboa, a las 6:15 p.m., se entregan los premios IPEL a la cultura laboral.
Esta es la versión número 38 del premio, uno de los más importantes del país, porque reúne nueve categorías: pintura, escultura, artesanías, cortos visuales, fotografía, décima, poesía, cuento y periodismo escrito.

Los premios son organizados por el Instituto Panameño de Estudios Laborales del Ministerio de Trabajo.

El aporte al fomento de la cultura del IPEl es muy importante porque es un espacio donde la diversidad del arte encuentra un nicho desde donde se proyecta la cultura y la creatividad nacional.
Todos los años el IPEL es convocado con un tema. Este año fue: “Mujer trabajadora, igualdad y equidad de oportunidades laborales”.

Un tema que fue reto para los concursantes. Porque reflexionar sobre la condición antropológica de la mujer a través del arte no es fácil, aunque la realidad aparente nos dice lo contrario.

Alberto Eduardo Preciado Corozo, psicólogo y poeta, ganador del segundo lugar en la categoría de poesía del IPEL, dio en la rueda de prensa el discurso a nombre de todos los ganadores y me quedaron estas palabras: las oportunidades no tienen sexo.
Arhiel Hénandez (izq) Alberto Preciado (der.)
Carlos Fong (centro). Categoría poesía de los
premios Ipel 2018.

El poeta concluye con otra reflexión: en la vida primero aprendemos a poseer nuestro cuerpo, aprendemos a caminar, usar las manos; luego aprendemos a usar nuestra mente, tomamos decisiones, pensamos, razonamos; y, finalmente, buscamos la conquista de nuestra alma, lo que nos permite ser mejores humanos y distinguirnos de otras especies.

Termina el poeta afirmando que algún día no se necesitarán más leyes de igualdad y equidad cuando la mujer haya conquistado su cuerpo, su mente y su alma, porque habrá conquistado su destino.

Creo que estás conquistas son parte de la búsqueda del ser humano; tanto de hombres como mujeres.
Esa búsqueda es lo que nos hace seguir luchando por encontrar nuestro ser.

Esta versión de los premios IPEL nos ha permitido acercarnos a la mujer. Porque llegar a la mujer a través del arte no es fácil, pero es una de las formas más nobles y sinceras de acceder a ella.

Carlos Fong

lunes, 23 de julio de 2018

Como figuras bellas de mármol



Berna Pérez de Burrel.
María Elena Mena, actriz; César Villalobos, locutor y bolerista; Ermolaos Antoniadis, odontólogo y artista plástico;  Belén Barrera Fuentes de Torrero, docente destacada,  Carlos Russell, líder social del movimiento afropanameño y de la diáspora; Bwerna Pérez de Burrel*, profesora y escritora;  Guillermo Trujillo, pintor reconocido de su época; Guillermo Ross-Zanet, médico y escritor; todos se fueron para siempre. Se nos adelantaron para cruzar la laguna Estigia.

Este racimo de dignidad panameña dejó una huella dentro de la nacionalidad y la identidad panameña. Comprometidos con el arte o la palabra, con causas reivindicatorias y luchas sociales, con la educación y la comunicación, todos panameños con un profundo amor por la patria.

En medio de una encrucijada nacional donde las tensiones sociales libran una batalla con la descarada corrupción política, la falsa tolerancia conservadora y el nihilismo individualista, ellos se despiden para navegar por las aguas errantes de la eternidad. Se diría que estaban cansados o que les dolió demasiado el país, la patria sufrida, se fueron luchando contra la indiferencia y la mediocridad.

José Guillermo Ross-Zanet
Si Caronte les pidiese una moneda para cruzar el Aqueronte, ellos no la tendrían, porque su única riqueza fue la dignidad y la nobleza que tensaron como el arco para herir de muerte al fenicio. Como espartanos cada uno libró una lucha desde trincheras diferentes con el arte como escudo y la inteligencia como espada. Sus manos de artesanos tejieron consignas y memorias para que los espíritus más jóvenes las heredaran como un himno que ha de ser cantado con la frente erguida y empapada en sangre.

Los que sobrevivimos y aún seguimos en el frente, los que creemos que todavía hay luz en este valle de oscuridad, los que somos creyentes como el cristiano que ama la cruz,  los que nos sacrificamos por una idea noble de la humanidad, beberemos de la fuente que dejaron sus obras, la forma de su imagen ilustre, el saber de su presencia. Porque ellos fueron figura bella de mármol y reflejo de esperanza en un país donde la cultura se sufre cuando se es auténtico.

*Nota aclaratoria: Por un error imperdonable, en el artículo que salió en La Prensa: Cómo figuras de mármol, no mencioné a la profesora Berna de Burrel. Ofrezco disculpa a sus amigos y familiares por el escollo. Espero que la mirada del nuchu la eternice.


lunes, 2 de julio de 2018

Décalo ético del escritor


El 17 de marzo empecé a escribir una columna semanal en La Prensa.  Hasta el momento no había pensado en publicar mis artículos sobre cultura por alguna extraña razón desconocida, pero recientes eventos que han sacudido al sector cultura, en especial el de los escritores, me han
hecho reflexionar que a lo mejor sí es importante un registro de mis artículos. Quisiera empezar con este decálogo ético del escritor. No es precisamente un artículo, pero tiene una intención pedagógica y cívica. Solo espero que sirva de algo.
CF



"No pido milagros y visiones, Señor, pido la fuerza para la vida diaria. Enséñame el arte de los pequeños pasos. Hazme hábil y creativo para notar a tiempo, en la multiplicidad y variedad de lo cotidiano, los conocimientos y experiencias que me atañen personalmente".
Antoine de Saint-Exupéry.

1. No codiciarás el talento de tu prójimo bajo ningún precio. La honestidad no se negocia. Si aspiras a ser un escritor genuino, sé honesto con lo que escribes.

2. Un escritor no es una celebridad de cine ni un rock star. No permitas que la fama nuble tu personalidad. Rehúye a ser un escritor de cartelera.

3. Cuando escribes haces una declaración de conocimiento. Procura que tus ideas, aunque sean producto de la imaginación, tengan valor para la humanidad.

4. Parafrasea a Kafka: un escritor no tiene intereses literarios; solo le interesa descubrir y revelar la terriblemente hermosa condición humana.

5. Esfuérzate por ser sincero cuando escribas. El mundo es sincero contigo día a día, aunque su imagen sea muchas veces brutal. Sé pertinente con tus palabras porque estarán a disposición del otro y las usará contra ti.

6. La inteligencia es propiedad privada; pero no olvides que también es un correlato del mundo que implica al otro. Sé inteligente para ser fuerte, porque los otros no tendrán clemencia y serán crueles.

7.   Blíndate contra la mediocridad del mundo. La ciega voluntad de buscar el reconocimiento alimenta la mediocridad. El mediocre hace ruido para llamar la atención.

8. Parafrasea a Kundera: la moral de un escritor radica en el descubrimiento de una parte esencial desconocida de la existencia. La única moral de una obra es el conocimiento.

9. El arte de escribir es un contrato con el lenguaje.  El que escribe hace un pacto tácito con el lenguaje, pero también hay un acuerdo implícito con el lector. Nunca violes ese acuerdo.

10.  No te empeñes en buscar el reconocimiento. Si tu obra pasa invisible sin lograr la aprobación, es porque no ha sido comprendida en este tiempo o, simplemente, nunca fue una obra.

Rogelio Guerra Ávila: modelo para narrar la identidad

  Rogelio Guerra Ávila La XLVI Semana de la Literatura Panameña, Rodrigo Miró Grimaldo, que organiza el Departamento y Escuela de Español de...