jueves, 30 de octubre de 2008

Por una revolución cultural

La siguiente entrevista es la primera que publicamos en Mirada de Nuchu de autor no panameño, pero que tiene que ver mucho con los procesos identitarios en el marco de la globalización. Creemos que es importante mentener cierta articulación entre los intelectuales del istmo centroamericano en estos temas. La reflexión en torno a la problemática de la realidad nacional puede entenderse mejor si sumamos conceptos e ideas en una discusión tan importante como es el estado de la cultura y la identidad en los nuevos escenarios.

Esta entrevista al Dr Wendinorto Rivas Platero, investigador y escritor salvadoreño, se da en el marco del Foro de Intelectuales de El Salvador. El doctor Rivas apuesta a que un cambio cultural es necesario después de un cambio político y que la cultura puede ayudar a tener un país más cohesionado para enfretar los problemas. En este sentido, podríamos vernos en el mismo espejo los panameños. Casualmente nos acabamos de enterar (ver La Prensa del jueves 30 de octubre) que el gobierno recortó 29 millones de dólares del proyecto de presupuesto presentado por el Ministerio Público para 2009 dedicado la investigación criminal. ¿Qué se espera, entonces, para la cultura si en tal caso se necesita invertir para la investigación y los estudios culturales, que en este país son nulos? Parece que estamos muy lejos de entender que los caminos de la cultura pueden ayudar a disminuir los índices de delincuencia y a crear más esperanza en la población.
Si desean saber más del Foro de Intelectuales de El Salvador:
CF



Dr. Wendinorto Rivas Platero, investigador y escritor
"El estadista que quiera apostar por la cultura va a tener una revolución cultural, un cambio de mejores condiciones de vida".


Entrevista realizada por:

Gisselle Alfaro, Mercedes Argueta y Marjorie González intelectuales.salvadorenos@gmail.com

¿Considera importante la realización de este foro de intelectuales salvadoreños?
La verdad es que en El Salvador, después de haber pasado una etapa donde hubo cierre para muchas expresiones de orden social, especialmente de pensamiento, pienso que un foro de esta naturaleza, es de trascendencia, porque permitirá en el marco de la actualidad, de los temas que hay en el mismo, no solamente plantearlos desafíos y las expectativas que tienen los intelectuales; sino más bien qué roles, qué compromisos debemos asumir para ir construyendo una sociedad que por supuesto no pasa por un buen momento, no está reconciliada, todavía no está pacificada totalmente, pero en esa dimensión si ofrecernos mejores propuestas para ir mejorando un cambio cultural que es lo que el país realmente requiere, ya pasamos el cambio político que no es muy satisfactorio pero están las bases, entonces hay que trabajar mucho en el cambio cultural que es necesario primero para desarmar la violencia, los problemas de exclusión, los problemas de marginación que tiene nuestra sociedad y especialmente para apostar por ir construyendo la sociedad pacifica, humanizada y la que aspira al progreso, no solamente material, sino al progreso socio-espiritual que la requiere la población.

¿Cuál considera que es el estado actual de la identidad nacional y la cultura salvadoreña?
Cuando hablamos del tema cultural y de identidad creo que realmente hay raíces importantes de trabajar en ellas, algunos pensamos que el tema cultural es cuestión del Estado, de hecho es responsable, pero la cultura tiene una ventaja, en cualquier parte del mundo es autónoma, no responde a los intereses, no debe responder mas bien a los intereses, porque la cultura es expresión de las manifestaciones de los diferentes sectores sociales, así por ejemplo los grupos que están en al plano comunitario tienen su propia construcción cultural, de hecho algunos sectores se aprovechan y construyen un imaginario cultural para desarrollar estructuras de poder a su favor, la cultura no está para esto, la cultura tiene una dimensión particular que es la de ir generando los procesos de identidad y sobre este tema hay mucho de que hablar. La identidad nacional en el marco de la globalización siempre mantiene algunos rasgos, éstos son heredados de las generaciones anteriores y las generaciones emergentes hoy en día lo están mejorando, aunque puedo decir que el tema de la cultura en El Salvador en términos de desarrollo, en términos de procesos tiene la influencia de otras culturas y eso es natural, sin embargo cuando vemos al país postrado ante una cultura de imitación, de ciertas aberraciones sociales, ahí si creo yo que necesitaríamos tal vez reconstruir el tema de la identidad cultural, especialmente en las generaciones emergentes, en este caso en los niños y los jóvenes que son los encargados en el futuro próximo de hacer de esta sociedad una sociedad mejor de la que les hemos dado nosotros, pero el apostar por la cultura si creo que sería una fase determinante para cualquier grupo social que quiera generar ese cambio que el país requiere, el cambio cultural pasa inequívocamente pasa por la identidad.

¿Cree que el gobierno ayuda a mantener viva nuestra cultura?
Los gobiernos muy poco o nada, si se evalúa el presupuesto que tiene el área cultural es risible, el presupuesto que tiene aquí el Concejo Nacional para la Cultura y el Arte (CONCULTURA) es mínimo, creo que andará por un 0.8% del Producto Interno Bruto, eso es poco, pero no puedo decir que el gobierno ayuda porque la cultura en sí es autónoma, los gobiernos lo que deben hacer es promover las políticas culturales que permitan que nuestros pueblos puedan formar, conservar, preservar, desarrollar el patrimonio cultural en sus dos líneas. La línea tangible y la intangible, cuando hablamos de la línea tangible, hablamos de todas las edificaciones que ha venido de años dejando las generaciones y que forman parte de nuestro propio quehacer y de nuestro propio ser, la otra parte que es el patrimonio intangible estamos hablando de toda la cultura simbólica, de las artes, la pintura, todas esas expresiones que están ahí, que son obviamente culturas vivas que están en los pueblos, en las comunidades, el gobierno. El Estado está obligado por parte de la UNESCO, a darle cumplimiento a esas política para preservar patrimonios que son sustantivos, no solamente para los salvadoreños, sino también son sustantivos para la humanidad; por ejemplo el caso de Suchitoto, que es una ciudad que debería ser un patrimonio de la humanidad; como lo es Antigua Guatemala, que es una ciudad bellísima con una serie de historias y de aspectos que son sumamente trascendentes y especialmente después de la fase de la guerra, en el pos conflicto; creo que el tema de la cultura debe ser preocupación de los estados; de los que quieran ser mañana estadistas. Los estadistas que quieran apostar por la cultura va a tener una revolución cultural, un cambio de mejores condiciones de vida, solo entonces lograremos tener un nivel cultural superior, que es a lo que realmente hay que apostar para que nuestra sociedad tenga realmente cambios que sean trascendentes. Es por ello que hago énfasis en el cambio cultural.

¿Cree que la globalización ha generado un cambio en la cultura?
Hoy las culturas se globalizan, de hecho la cultura se ve influenciada por el proceso de globalización; lastimosamente ahí aparecen grupos, sectores que se aprovechan de los componentes que puedan tener determinadas sociedades que lo que hacen es colocarlas en el mercado, no voy a decir que la cultura no debe producir eso. Tenemos el caso del turismo que es un pilar económico; pero para eso hay que invertir y formar a la gente en lo que es todo el antecedente cultural salvadoreño, y generar condiciones que de alguna manera sirvan, que se puedan potenciar los patrimonios tangibles, pero que a las comunidades se le enseñe a preservar esos patrimonios para que también en el marco de la globalización, estos patrimonios tenga una señalización que sean de alguna manera comprendida, interpretada y respetada por el voraz mercado que hay en este modelo de globalización, pero que también es de neoliberalismo. Fuera de eso yo creo que si hay influencia de la globalización a nivel tecnológico, comercial, científico, educativo y la cultura lo es todo, el concepto de la cultura es totalizante, holísticamente amplio donde todo cabe, la cultura está enmarcada en lo que la globalización y de hecho se ve influenciada por las cuestiones positivas, que lo negativo, eso habrá que valorarlo y habrá que dimensionarlo para que no vaya quebrando la herencia cultural que tienen nuestros pueblos y, que sobre la base de la globalización no se pierda la identidad y que no se crea que las pupusas nos hacen ser salvadoreños en el mundo, eso no es cierto, si no que es todo lo contrario, es todo el proceso de los componentes culturales, históricos pues que hacen de El Salvador un país importante, yo pienso que es necesario ir construyendo ese marco identitario que es donde están esos componentes, patrimonios que son propios de nuestro pueblo, pero que también tienen una señal, una simbología y poseen un mensaje para el mundo globalizado.

¿Y con respecto a la migración?
Bueno a la migración es un fenómeno que se ha vuelto determinante, complejo e influyente en el marco de las culturas, yo creo que en el mundo entero la migración es un factor que incide en el tema de la cultura, ¿Por qué razón?, los que migran se llevan nuestras raíces a otras latitudes, pero también ellos logran generar esos procesos que permiten intercambiar nuestras expresiones, dimensiones, lecturas, nuestros imaginarios socioculturales, de hecho la migración a generado para nuestro país, nuevas experiencias, nuevos aprendizajes que obviamente ojalá siempre sean positivos. Cuando hablamos de migración, están migrando conocimiento, saberes, formas de vida, formas de pensar hasta de hablar y ahí entran los idiomas todo eso obviamente tiene una vinculación con el tema justamente que estamos tratando de la migración, interesante, si hay que hablar de la influencia de la migración en el proceso de la cultura precisamente, porque se recuerda que nuestros países han sido migrantes desde que llegaron al mundo y El Salvador esta en una posición geoestratégica trascendente donde transitan diferentes expresiones y manifestaciones culturales y todas ellas dejan un buen legado que de alguna manera nos sirve.

¿Qué es lo que se encuentra realizando usted en este momento?
He terminado una investigación justamente con lo que usted ha abordado, tengo un estudio sobre el diseño de una política cultural para El Salvador, iniciativas y propuestas que han surgido durante estos últimos cinco o seis años, donde están definidas las directrices de una política cultural, no la del Estado ni del gobierno, si no una propuesta de elementos que podría ser fundamentales para ir construyendo una política cultural desde la sociedad civil en combinación con el Estado, donde pueda servir no solamente para rescatar todo el patrimonio cultural, si no que sirva para promover y generar lo más valioso de los pueblos la cultura misma, entendiendo que la cultura es autónoma. La cultura tiene sus capacidades, y que los Estados y los gobiernos no apuestan por ella es porque saben justamente eso, saben que se ahorrarían millones de dólares si apostaran con el tema de la cultura, esta investigación lo que ofrece son unas grandes directrices pero, sean recogido por ejemplo: expresiones de los teatristas que en el año 2006 en un proyecto que se llamo " El carro mato" , ellos propusieron, construyeron una propuesta de política cultural en materia de las artes escénicas; también recogemos un poco las orientaciones que han dado los procesos culturales municipales, especialmente el de promo-cultura es la que esta aquí en San Salvador y que tiene aportes bien significativos. También hay una base de un estudio que hicimos con una consultora portuguesa donde fuimos cuatro personas llamadas a abordar el tema, yo fui llamado en un segundo termino por que al tema cultural nadie le quería apostar, se apostaba al área política, social, pero al área cultural no, por eso me llamaron y colaboré, di mis aportes y se construyó toda una base cultural que ofrece posibilidades de desarrollo en el área de la creatividad, en el área del patrimonio cultural, en el área estrictamente de la ciencia y la tecnología, que ofrece digamos posibilidades para el país, tener una mejor fase ante la sociedad globalizada. Esta propuesta en mención genera esperanzas, yendo por el camino de la cultura podamos ser un país más unido, más cohesionado, más integrado por los temas estrictamente culturales, ya que la cultura facilita los procesos de cohesión y tiene la ventaja de respetar cualquier expresión cultural que uno tenga, entonces, si los Estados, los gobiernos, los lideres, las sociedades apostaran a la cultura, se ahorrarían los mil problemas que negocian en las campañas políticas.

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