miércoles, 15 de junio de 2016

Trabajo infantil y valores familiares.


Por: Fong Carlos

Mi padre, Jaime Enrique Fong Medina, fue un explotador y abusador. Mi padre abusó de mis derechos. Mi padre fue un tirano. Desde luego que estoy haciendo uso de una figura literaria al hablar de mi padre.

Antes de cumplir los 18 años trabajé, con el permiso de mi padre,  en una ebanistería. Era de un vecino amigo, don Camilo Barahona (qepd). Trabajaba lijando muebles un par de horas en la mañana y me daba 4 dólares y almuerzo. Luego me iba para la escuela.

Siendo un adolescente trabajé en una llantería propiedad de los hermanos Fong, o sea, de mi padre y de mis tíos. En realidad el único que sabía que yo trabajaba allí de vez en cuando era mi padre. En aquella época no había los aparatos para reparar los neumáticos. Para sacar el tubo de la llanta había que usar dos palancas de hierro. Era duro. Pero la ventaja de trabajar en la llantería es que cogíamos unos tubos gigantescos y nos íbamos para el río.

Trabajé repartiendo tanques de gas para la distribuidora Panagas de los hermanos Fong, es decir, trabajé para mi padre. Me iba con él los sábados y le ayudaba. Recorríamos San Carlos, Chame, Veracruz repartiendo tanques de gas por las abarroterías.

Trabajé en la finca de mi padre en Playa Leona.  Era una finca de crianza de pollos. Recogía la ñinga de los pollos, daba agua a los pollos,  vacunaba a los pollos. Para llevar agua a la finca, llenábamos 8 tanques, cada uno de 12 latas, en el Coco de La Chorrera, donde vivíamos. Salíamos a las 9 de la noche en el pick up de mi padre rumbo a Playa Leona. Todos los muchachos del barrio querían ir. Por el camino íbamos comiendo marañones y mangos que arrancábamos de los árboles por el camino.

Cuando llegaba el tiempo de recoger pollos había que madrugar o hacerlo a las 12 de la noche. Llenábamos hasta tres camiones de pollos. No recuerdo cuantas jaulas cabían en cada camión. En cada jaula entraban 10 aves. Después los llevábamos a los mataderos de Fidanque camino a Puerto Caimito.

Trabajé con mi padre en una pequeña empresa que instaló en la casa de El Coco. Vendíamos platanitos en las tiendas. Mi padre compraba las cabezas de plátanos. Luego la pelábamos y freíamos los platanitos y los empacábamos. El negocio no fue muy próspero y  mi padre construyó en el patio trasero una galera de gallinas ponedoras, después de vender la finca. Teníamos que recoger los huevos y limpiarlos para después llevarlos a las tiendas y venderlos.

Después criamos pollos de engorde. Mi padre me enseñó a matar pollos. Yo le ayudaba a degollarlos. Los colgábamos por las patas de 5 en 5 mientras la tierra se ensangrentaba. Mi padre nos pagaba 25 centavos por cada pollo que desplumábamos. Mi mamá los metía en una olla hirviendo de tres en tres y nosotros los desplumábamos. Mi padre me enseño a sacarles las entrañas a los pollos. Los limpiábamos y los vendíamos en las abarroterías.

Los años de mi niñez y adolescencia no los cambio por nada. Hice muchas cosas que hoy son vino y miel en mi memoria. Los recuerdos de la finca han quedado en la primera novela que escribí (y que saldrá en agosto de este año).  El trabajo que hice con mi padre me enseñó el valor de muchas cosas que hoy cuento a mis hijos con orgullo.

La noción que tengo del trabajo infantil es obligar a los niños a trabajar y violar su derecho a estudiar, entre otros. Mi padre jamás nos dejó abandonar la escuela ni nos cuartó la infancia. Me daba dos dólares los sábados. Cuando salía con él a trabajar me daba más y me decía que me comprara algo que necesitara.

Hace un par de años mi hijo mayor me pidió permiso para ir a trabajar a una finca con un vecino. Cuando regresó me dijo que él mejor estudiaba y así lo hizo. Creo que hoy día es necesario no  confundir las cosas. Creo que no es malo que un niño trabaje y ayude a sus padres, incluso para ganar dinero. Otra realidad es que a los niños los obliguen a trabajar y violar sus derechos como sujetos. Doy gracias a Dios porque mi padre fue un tirano. Un tirano de amor que me inculcó valores y respeto por las cosas. Mi primer empleador, mi padre.


lunes, 9 de mayo de 2016

TERCER CONGRESO INTERNACIONAL DE LITERATURA PANAMEÑA

ACERCAMIENTOS A LA NOVELA  
PANAMEÑA  DEL  SIGLO  XX


(Lunes 16 al viernes 20 de mayo de 2016)
Salón “Roberto Barraza”
Facultad de Ingeniería Eléctrica, Edificio No. 1, primer piso
Campus “Víctor Levi Sasso”
Universidad Tecnológica de Panamá

PROGRAMA 


Lunes 16
10:00  Acto Inaugural
12:30  Almuerzo para expositores
2:30  Ángela Romero Pérez (española),  Universidad de Liverpool, sobre “La isla mágica”, de Rogelio Sinán.
3:30  Erasto Espino Barahona, sobre “El último juego”, de Gloria Guardia.
4:30  Coffee break
5:00  Fredy Villarreal Vergara, sobre “Loma ardiente y vestida de sol”, de   Rafael Pernet y Morales.
6:00  Melquiades Villareal Castillo, sobre “Buchí”, de Antonio Moscoso y “El desván”, de Ramón H. Jurado.
7:00  Ela Urriola, sobre “Plenilunio”, de Rogelio Sinán.

Martes 17
10:00  Fernando Burgos (chileno), Universidad de Memphis, sobre El desván”, de Ramón H. Jurado.
11:00  Dina De Luca, sobre “Recuerdo Panamá”, de Luis Pulido Ritter.
12:00  Almuerzo
2:00  Ariel Barría Alvarado, sobre “Tierra adentro”, de  Manuel de Jesús Quijano.
3:00  Joel Bracho Ghersi , sobre “Luna verde” y “Gamboa Road Gang”, de Joaquín Beleño.
4:00  Coffee Break
4:30  Enrique Jaramillo Levi, sobre “El pez y el segundo” y “Geografía de mujer”,  de Justo Arroyo.
5:30  José Ardila, sobre “Pantalones cortos y “Pantalones largos”, de Ernesto Endara.

Miércoles 18
10:00  Fátima R. Nogueira (brasileña), Universidad de Memphis, sobre “El ahogado”, de Tristán Solarte (Guillermo Sánchez Borbón).
11:00 Mesa Redonda: “Novelistas panameños”. Juan David Morgan;  Rafael Ruiloba; Luis Pulido Ritter; Andrés Villa; Sonia Ehlers S. Prestán; Héctor Aquiles González.
12:30  Almuerzo
2:30  Carlos Fong (ganador del Premio Sagitario Ediciones de Novela Corta 2015-2016) conversa con Enrique Jaramillo Levi.
3:30  Vielka de Villarreal, sobre “Gamboa Road Gang”, de Joaquín Beleño.
4:30  Coffee break
5:00  Rodolfo de Gracia Reynaldo, sobre “Recuerdo Panamá”, de Luis Pulido Ritter.
6:00  Danae Brugiati Boussounis, sobre “Manosanta”, de Rafael Ruiloba.

Jueves  19
10:00   Álvaro Valderas,  “Algunas consideraciones sobre la novela canalera”.
11:00  Juan  Antonio Gómez, sobre “Estación de navegantes”, de Dimas Lidio Pitty.
12:00  Almuerzo
2:00  Mario García Hudson, sobre “Nalu Nega“, de Alfredo Cantón.
3:00  Daniel Domínguez, sobre “El ataúd de uso”, de Rosa María Britton.
4:00  Coffee Break
4:30   Gonzalo Menéndez González, sobre “Cicatrices inútiles”, de Juan David Morgan.

Viernes 20
10:00   “El terror en la literatura latinoamericana”, conferencia del escritor hispano-peruano Santiago Roncagliolo (Premio Alfaguara 2006).
11:30  Irina Nemchénok de Ardila, sobre “Sin fecha fija”, de Isis Tejeira.
12:30  Almuerzo
2:30  Margarita Vásquez, sobre “Josefina”, de Julio Ardila.
3:30  Luis Pulido Ritter, sobre “Noches de Babel”, de Ricardo Miró.
4:30  Coffee Break
4:45 Mesa redonda: “La nueva novela panameña: siglo xxi” (algunos novelistas que empezaron a publicar a partir de 2000): Ariel Barría Alvarado; Basilio Dobras; Juan A. Gómez; Dimitrios Gianareas; Consuelo Tomás F.; Maribel Wang González; Carlos Wynter Melo; Eduardo Soto; Alex Mariscal.
7:00  Acto de Clausura

Notas:
*La entrada a este Congreso es totalmente gratuita.

**PATROCINADORES: Hotel Country Inn & Suites (Amador); Embajada de España; Librería Cultural Panameña.



sábado, 16 de abril de 2016

Los papeles que yo conozco

(Discurso del Premio Sagitario Ediciones de Novela Corta)

Agradecimientos:

Carlos Fong
A mi esposa, Vielka Victoria, y mi suegra, María Esther Barahona; y los amigos que me ayudaron a escribir en silencio este libro. A mis hijos, Isaac y Ezequiel, que fueron mi inspiración. A la memoria de mi padre, Jaime Enrique Fong Medina, cuya imagen está en algunos pasajes. A mi madre, Mercedes Arguelles, por los recuerdos de una infancia única que voy a recordar hasta la hora de mi muerte. Sin ellos la novela no existiría.

Agradezco a los amigos de Sagitario Ediciones: a Enrique Jaramillo Levi y a Carolina Fonseca, por la creación de este premio que es una oportunidad para editar novelas cortas en Panamá. Al jurado: Irina de Ardila, Eduardo Soto y Joel Bracho Ghersi, por haber seleccionado mi libro. A los patrocinadores: Grupo Melo, Riba Smith y La Estrella de Panamá, por apostar por la cultura del país. A Nitzia Barrantes, por este espacio en la Biblioteca Simón Bolívar y, finalmente, a todos los amigos  que me acompañan hoy. A cada uno un abrazo ancestral.

Damas y caballeros:

Dice Milan Kundera: “La novela que no descubre una parte hasta entonces desconocida de la existencia es inmoral. El conocimiento es la moral de la novela”. Aviones dentro de la casa es un intento de descubrimiento de una realidad que no ha sido contada. Cada personaje en ella, tiene algo que decirnos desde un mundo donde la ficción es una excusa para hablar de las cosas que quisiéramos olvidar, pero no podemos porque son parte de nuestra existencia. Mis personajes no son seres morales ni quieren parecerse a la realidad, pero están esclavizados a ella pese a que son invenciones. El conocimiento que poseen es el que yo les he dado como un pequeño dios para parecerse a la realidad.


El conocimiento que aporta una novela es un atributo exclusivo de ella: decir lo que los antropólogos, filósofos, sociólogos o historiadores, no pueden. Escogí una serie de palabras claves: patria, Dios, miedo, soledad, sexo, incertidumbre, olor, inocencia, memoria, música y otras,  para desarrollar una anécdota y novelarla. La novela está enmarcada en los primeros días de post-invasión, pero no es una novela histórica. Es una excusa para contar cosas que hemos perdido y que nos han dejado una huella en la memoria; que nos hacen ser seres frágiles.









Espero que esta pequeña novela pase a sumarse al corpus literario de la cultura panameña. Espero que trascienda con el tiempo y forme parte del acervo nacional que fortalezca nuestro imaginario de identidad. Cada día estoy más convencido de que la literatura es necesaria para fortalecer nociones importantes que nos ayuden a reconstruirnos como nación. Tengo la esperanza de que este libro llegue a formar parte de los papeles que nos enorgullecen y no otros que afean nuestra realidad.

Los recientes sucesos a comienzos de abril de este año, que colocaron a nuestro país en una posición que para muchos es humillante; para nosotros, los que escribimos, sabemos que la realidad panameña es mucho más que once millones y medio de documentos que abarcan cuarenta años de actividad bancaria. En efecto, los mal llamados Los papeles de Panamá, que fueron dados a conocer por el no menos transparente  Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ), y que en cuestión de horas colocó a Panamá en la cumbre de los paraísos fiscales, cubriéndonos mal intencionadamente con un velo de corrupción, jamás opacarán los millones de papeles honorables y dignos que han elevado a esta nación a alturas virtuosas por más de 100 años.


Desde los rigurosos estudios de las culturas primarias con todos sus rasgos de sobrevivencia hasta la actualidad; desde las investigaciones de la evolución del proceso de mestizaje y situación sociocultural colonial; desde  las interpretaciones y análisis sociológicos de la cultura, la historia, la geografía, la antropología, la literatura, la filosofía hasta las nuevas nociones de los procesos identitarios, con todos sus factores étnicos, históricos, sociológicos y políticos y de la identidad cultural; desde los estudios hechos por Reina Torres de Araúz,  Stanley Heckadon Moreno, Dora P. de Zárate, Marcela Camargo, Richard Cook y muchos otros investigadores, hasta cada página de todo el acervo literario nacional, el peso moral y ético de todos, triunfa con gloria sobre los juicios peyorativos que puedan venir de Francia, Alemania o los Estados Unidos, no son nada comparado a nuestro saber cultural.

Los papeles que yo conozco son esos. Los que visten de dignidad a mi país. Son los papeles que quedaron enmarcados en la historia gracias a los cronistas y que nos describieron las peripecias heroicas de Quibio, Cémaco, Urraca, Felipillo y Bayano. Son los papeles que conozco de la vida valiente de Victoriano Lorenzo, Nele Kantule, Ascanio Arosemena, Pedro Prestán y Clara González.


Son los papeles de Ernesto Castillero Reyes, Alfredo Castillero Calvo, Alfredo Figueroa Navarro, Jorge Conte-Porras, Rodrigo Miró, Omar Jaén Suarez, Manuel Gasteazoro, Celestino Araúz, Patricia Pizzurno, Ana Elena Porras, Ricardo Ríos Torres, entre otros historiadores y antropólogos que le han dado sentido a la historia de Panamá y su identidad.

Los papeles que yo conozco son los que han forjado un pensamiento como los papeles de Justo Arosemena, Belisario Porras, Eusebio A. Morales, Guillermo Andreve, José Dolores Moscote, Ricardo J. Alfaro, Rafael A. Moscote, Rodrigo Miró, Diógenes De La Rosa, Ernesto De La Guardia, Manuel Octavio Sisnett y muchos otros pensadores que con sus reflexiones le han dado jerarquía al ejercicio del criterio como lo llamó el cubano José Martí.

Los papeles que yo conozco son la expresión de nuestra nacionalidad que se ha derramado con la tinta de Gil Colunge, Mariano Arosemena, José Domingo Espinar, Carlos Bolívar Pedreschi, Ricaurte Soler, Raúl Leis, Olmedo Beluche, Marcos Gandásegui, Ricardo Arias Calderón, César Quintero, Juan Materno Vásquez. Los papeles que yo conozco son el Itinerario de la Poesía Panameña, de Rodrigo Miró y el Medio siglo de poesía panameña, de Ismael García S. La Biblioteca de la Cultura Panameña de la Universidad de Panamá; la Biblioteca Selecta de Rogelio Sinán; La Historia General de Panamá de Alfredo Castillero Calvo; la colección de los premios Ricardo Miró del Instituto Nacional de Cultura y las antologías literarias que han hecho Enrique Jaramillo Levi, Arístides Martínez Ortega y Angel Revilla, y otros compiladores.

Para mí los papeles de Panamá son la Iniciación Literaria de Miguel Mejía Dutary y las Narraciones Panameñas de Berta María Cabezas. Los Cuentos panameños de la ciudad y del campo de Ignacio J. Valdés; los Cuentos panameños de Temístocles Ruiz; las Tradiciones y leyendas panameñas, de Luisita Aguilera Patiño;  las Veintiséis leyendas panameñas, de Sergio González Ruiz; y los Cuentos folklóricos de Panamá, de Mario Riera Pinilla; los Cuentos y Leyendas de Panamá Viejo, de Ernesto Castillero Reyes;  El cuento panameño de tema campesino, de Juan Antonio Gómez; los Cuentos y leyendas del folklore panameño, de José Gabino Rivera. Son los cantos de los sailas, el Igar mítico de la tradición de la nación dule.

Son las elegías, los sonetos, las décimas, los romances, los alejandrinos, la prosa poética, el verso libre de nuestros poetas. Son las sirenas de Rogelio Sinán; la tulivieja de Tristán Solarte; son El Fusilado, de Ernesto Endara y El Caso Dios de Chuchú Martínez; las lomas de Pernett y Morales y Ariel Barría; la Teoría de la Patria de Rodrigo Miró; el Chorrillo de Amelia Denis, Héctor Collado, Enrique Chuez y Pedro Rivera. Son los estudios literarios, lingüísticos y filológicos de Baltazar Isaza Calderón, Miguel Mejía Dutary, Margarita Vásquez y Rafael Ruiloba.

Para mí los papeles de Panamá son los artículos de Félix A. Dormoi, Guillermo Sánchez Borbón,  Guillermo Castro y Rodrigo Noriega; las crónicas de Santiago Mckay y César Young Núñez. Los estudios de la negritud de Armando Fortune y los libros de Berta Alicia Chen, Julio Yau y Juan Tam. Son los poetas y narradores de la época de la colonia, los románticos, la generación republicana, los modernistas y los vanguardistas, los de la post-vanguardia y los escritores de post-invasión.

Para mí los papeles de Panamá están en la Biblioteca Nacional Ernesto Castillero Reyes, en la Biblioteca Interamericana Simón Bolívar, en cada uno de los espacios poéticos de la red de bibliotecas públicas y las bibliotecas de la alcaldía, las bibliotecas escolares y universitarias; son los papeles de los académicos de la lengua y los Archivos Nacionales, de los docentes que escriben y enseñan a leer; los papeles de la Feria internacional del Libro que organiza la Cámara Panameña del Libro; los papeles del bibliobús y los papeles de cada una de las bibliotecas personales de la gente decente que ama los libros y la lectura.

Algún día, es mi sueño, quiero ser parte de esos papeles y morir sabiendo que volaron como peces y pájaros en las manos de un lector anónimo. Los escritores no existimos sin los lectores. Son ellos y los estudios literarios los que canonizan una obra. Yo no quiero solo que mi novela entre al canon literario; deseo que entre en el corazón del lector que algún día se encontrará con ella.
Buenas noches.

Carlos Fong
Biblioteca Interamericana Simón Bolívar
Universidad de Panamá
15 de abril de 2016.

jueves, 17 de marzo de 2016

Homenaje póstumo al escritor Eduardo Galeano

El Kolectivo y el Festival de Poesía Ars Amandi presentan un homenaje póstumo al escritor Eduardo Galeano, a un año de su desaparición física. La actividad se desarrollará el miércoles 13 de abril, a las 6:00pm, en la Biblioteca Simón Bolívar de la Universidad de Panamá.


Poesía, música, narración oral, teatro y audiovisuales se fusionarán en una velada que conmemorará su vida, su obra y su legado.

BIOGRAFÍA

Eduardo Germán María Hughes Galeano, nació en Montevideo, Uruguay, el 3 de septiembre de 1940. En 1960 inició su carrera periodística como editor de la que sería la mítica revista Marcha.

Tras el golpe de Estado de 1973 fue encarcelado y tuvo que exiliarse a Argentina. Publicó "Las venas abiertas de América Latina", libro que marcaría varias generaciones, y que fue censurado por las dictaduras militares de Uruguay, Argentina y Chile. Esta obra proponía una historia de América Latina en clave de descolonización, lo que en ese entonces era impensable en los discursos dominantes. En Argentina fundó la revista cultural Crisis.

En 1976 fue añadido a la lista de los condenados del escuadrón de la muerte de Videla por lo que tuvo que marcharse de nuevo, esta vez a España, donde escribió la trilogía Memoria del fuego (un repaso por la historia de Latinoamérica).
Regresó a Montevideo en 1985. Con otros escritores, como Mario Benedetti, y periodistas de Marcha, fundaron el semanario Brecha.

En 2007 superó una operación para el tratamiento del cáncer de pulmón, que le ganaría la batalla en 2015.

Junto su obra como periodista desarrolló una obra más narrativa, siempre comprometida y llamada a la reflexión. Destacan la novela corta "Los días siguientes" (1963) a los relatos contenidos en "Vagamundo" (1973). "El libro de los abrazos" fue uno de los libros más exitosos y logrados de Galeano. La obra de Eduardo Galeano nos llama a establecer un frente común contra la pobreza, la miseria moral y material.

Sus trabajos trascienden géneros ortodoxos, combinando documental, ficción, periodismo, análisis político e historia.

Fue investido Doctor Honoris Causa de la Universidad de La Habana, de El Salvador, la Universidad Veracruzana de México, la Universidad Nacional de Córdoba, Argentina, la Universidad de Buenos Aires, y la Universidad de Guadalajara, México.

Murió el 13 de abril de 2015, en Montevideo.

BILIOGRAFÍA
Los días siguientes 1962
China 1964: Crónica de un desafío 1964
Los fantasmas del día del león y otros relatos 1967
Guatemala: Clave de Latinoamérica 1967
Reportajes: Tierras de Latinoamérica, otros puntos cardinales, y algo más 1967
Siete imágenes de Bolivia 1971
Las venas abiertas de América Latina 1971
Crónicas latinoamericanas 1972
Vagabundo 1973
La canción de nosotros 1975
Conversaciones con Raimon 1977
Días y noches de amor y de guerra 1978
La piedra que arde 1980
Voces de nuestro tiempo 1981
Memorias del fuego I - Los nacimientos 1982
Memorias del fuego II - Las caras y las máscaras 1984
Contraseña 1985
Memorias del fuego III - El siglo del viento 1986
Aventuras de los jóvenes dioses 1986
Nosotros decimos no: Crónicas (1963-1988) 1989
El libro de los abrazos 1989
Las palabras andantes 1993
El fútbol a sol y sombra 1995
Las aventuras de los dioses 1995
Patas arriba. La escuela del mundo al revés 1998
Carta al ciudadano 6.000 1999
Bocas del Tiempo 2004
El Viaje 2006
Carta al señor futuro 2007
Patas arriba, la escuela del mundo al revés 2008
Espejos. Una historia casi universal 2008
Los hijos de los días 2011
Mujeres – antología 2015


PREMIOS
Premio Casa de las Américas 1975
Premio Casa de las Américas 1978
Premio del Ministerio de Cultura del Uruguay 1982
Premio del Ministerio de Cultura del Uruguay 1984
Premio del Ministerio de Cultura del Uruguay 1986
American Book Award 1989
Premio Stig Dagerman 2010

Premio Alba de las letras 2013

CONGRESO INTERNACIONAL SOBRE “NOVELA PANAMEÑA DEL SIGLO XX” *


La Universidad Tecnológica de Panamá, a través de su Dirección de Vida Universitaria, organiza el Tercer Congreso Internacional de Literatura Panameña, en torno al tema “Acercamientos a la Novela Panameña del Siglo XX, evento que se realizará del 16 al 20 de mayo del presente año en el campus “Víctor Levi Sasso”. El Congreso lo coordina el escritor y profesor Enrique Jaramillo Levi, Asesor Cultural de la UTP. Tiene como patrocinadores al hotel Country Inn & Suites (Amador) y a la Librería Cultural Panameña.

La idea es examinar, en conjunto, una serie de meritorias obras novelísticas panameñas publicadas en el siglo xx, que han sido poco estudiadas hasta el momento, con la participación de 4 críticos internacionales y 17 estudiosos nacionales.

Serán discutidas desde obras muy poco recordadas hoy como la novela del poeta Ricardo Miró “Noches de Babel”; “Josefina”, de Julio Ardila; y “Tierra adentro”, de Manuel de Jesús Quijano, hasta obras un poco más conocidas como “Nalu Nega”, de Alfredo Cantón; “Sin fecha fija”, de Isis Tejeira; “El último juego”, de Gloria Guardia; “Cicatrices inútiles”, de Jorge Thomas (Juan David Morgan);  “El ataúd de uso”, de
Rosa María Britton; “El ahogado”, de Tristán Solarte (Guillermo Sánchez Borbón); “Gamboa Road Gang”, de Joaquín Beleño; “El desván”, de Ramón H. Jurado; “Loma ardiente y vestida de sol”, de Rafael Pernett y Morales; “Manosanta”, de Rafael Ruiloba; “Recuerdo Panamá”, de Luis Pulido Ritter; “El pez y el segundo” y “Geografía de mujer”, de Justo Arroyo; “Estación de navegantes”, de Dimas Lidio Pitty y “La isla mágica”, de Rogelio Sinán.


Entre los expositores nacionales cabe mencionar a Margarita Vásquez, Rodolfo de Gracia Reynaldo, Ariel Barría Alvarado, Erasto Espino Barahona, Melquiades Villarreal Castillo, Enrique Jaramillo Levi, Luis Pulido Ritter, Fredy Villarreal Vergara, Juan A. Gómez, Carlos Fong, Gonzalo Menéndez González, Mario García Hudson, Daniel Domínguez y Dina De Luca (panameña residente en los Estados Unidos), entre otros. De otros países vienen: Fernando Burgos (chileno) y Fátima Nogueira (brasileña), de la Universidad de Memphis (Tennessee, Estado Unidos); Ángela Romero Pérez (española), de la Universidad de Liverpool (Inglaterra); y Anamari Gómez, de la Universidad Nacional Autónoma de México (México).


miércoles, 4 de noviembre de 2015

Los simbolos Patrios de la República de Panamá


Por Rafael Ruiloba


Los Símbolos Patrios de Panamá son: La Bandera Nacional, el Escudo de Armas  y la letra y la música del  Himno Nacional.  Los signos de la nacionalidad  son: La Flor del Espíritu Santo. La Pollera, el Balboa y el Águila Arpía.   Por tanto hay una diferencia semiótica entre símbolo  y signo ¿cuál es?

¿Qué quiere decir Símbolos Patrios?
   
Los Símbolos Patrios son imágenes icónicas que relacionan al ciudadano panameño con los  valores y referentes cívicos de la identidad colectiva de nuestra nación.  Los símbolos son  generales, sus valores de sentido y pertenencia a una comunidad, pueblo e identidad nacional,  incluyen a una totalidad heterogénea de muchas personas culturas, confesiones religiosas, etnias,  por eso están más  allá de lo individual y para que sean símbolos de unidad y uniformidad deben  estar regidos por la ley, para que no sean alterados al antojo de cualquiera.   Los referentes de sentido para representar lo  individual  se  llama  signo, lo cual es muy diferente a un símbolo.     Por eso su nombre es el de Símbolos Patrios.   Por tanto, la Bandera,  el Himno Nacional, el Escudo de Armas de la República  son  los símbolos patrios porque representa a todos los panameños y los valores que configuran nacionalidad panameña como parte de un mito de origen y pertenencia. La idea correlaciona al individuo con la nación y el Estado y para que sean símbolos patrios están regidos por normas determinadas por la ley.

Escudo de Armas de Panamá
Por ejemplo no se puede poner las estrellas de David en la Bandera de Panamá, como lo hicieron los comerciantes hebreos  cuando pensaron que Panamá  iba a ser  una  colonia judía, al inicio de la República.    

Por esta razón cualquier persona no puede usar el Escudo de Armas en su uniforme. Debe aparecer en las embajadas y consulados panameños.  No se pueden arropar con la bandera, se establece normas correctas para izarla y desplegarlas. La ley 2 de 23 de enero del 2012  establece dónde y cómo  deben usarse los símbolos patrios.

Bandera Nacional de Panamá
La Bandera se enarbolará  en los edificios públicos y naves de bandera panameña y que entren en los puertos nacionales, en las casas se puede poner para festejar los días patrios,  no se pueden usar en cantinas, etc.

Por esta razón no se puede cambiar la letra ni el ritmo del Himno Nacional.

El Himno Nacional  es un poema  del poeta simbolista panameño  Jerónimo de la Ossa Escobar y la música de Santos Jorge.  De la Ossa fue un poeta muy respetado y autor de uno de los poemas más  famosos de la literatura modernista, La fuente del paraíso.

Rubén Darío  reconoció su valor   con este poema:

“Vuelvo Jerónimo por tu terruño,
Don Juan, Don Pedro, Don Luis, Don Nuño,
Sus nombres próceros contigo van.
Pasará el tiempo, pasará el hombre,
pero grabado quedará tu nombre,
en los cimientos que quedarán..”

Como poema el Himno Nacional tiene marcado en su letra un ritmo versal,  al cual se adaptó la música para ser cantado,  por tanto no se puede cambiar  la música y el ritmo versal de la letra del Himno Nacional con los  acentos versal en las silabas  3-6-9- de cada verso,  las cuales  forman el Himno como parte de los Símbolos Patrios.


Ritmo versal del Himno Nacional de Panamá del poeta Jerónimo de la Ossa.


Al/can/za/mos/ por/ fin/ la/ vic/to/ria/
= 10 sílabas, acento en la 3, 6, 9.

en/ el/ cam/po/ fe/liz/ de/ la u/nión;/
= 10 sílabas (9 + 1) acento en la 3, 6, 9.

con/ ar/dien/tes/ ful/go/res/ de/ glo/ria/
= 10 sílabas acento en la 3, 6, 9.

se i/lu/mi/na/ la/ nue/va/ na/ción./ = 10 sílabas (10 + 1) acento en la 3, 6, 9.




Es/ pre/ci/so/ cu/brir/ con/ un/ ve/lo/
= 10 sílabas acento en la 3, 6, 9.

del/ pa/sa/do el/ cal/va/rio y/ la/ cruz;/
= 10 sílabas (9 + 1) acento en la 3, 6, 9.

y/ que a/dor/ne el/ a/zul/ de/ tu/ cie/lo/
= 10 sílabas acento en la 3, 6, 9.

de/ con/cor/dia/ la es/plén/di/da/ luz./
= 10 sílabas (9 + 1) acento en la 3, 6, 9.



El/ pro/gre/so a/ca/ri/cia/ tus/ la/res/
= 10 sílabas acento en la 3, 6, 9.

al/ com/pás/ de/ su/bli/me/ can/ción;/
= 10 sílabas (9 + 1) acento en la 3, 6, 9.

ves/ ru/gir/ a/ tus/ pies/ am/bos/ ma/res/
= 10 sílabas acento en la 3, 6, 9.

que/ dan/ rum/bo a/ tu/ no/ble/ mi/sión./
Himno Nacional de Panamá
= 10 sílabas (9 + 1) acento en la 3, 6, 9.




Al/can/za/mos/ por/ fin/ la/ vic/to/ria/
= 10 sílabas acento en la 3, 6, 9.

en/ el/ cam/po/ fe/liz/ de/ la u/nión;/
= 10 sílabas (9 + 1) acento en la 3, 6, 9.

con/ ar/dien/tes/ ful/go/res/ de/ glo/ria/
= 10 sílabas acento en la 3, 6, 9.

se i/lu/mi/na/ la/ nue/va/ na/ción./
= 10 sílabas (9 + 1) acento en la 3, 6, 9.




En/ tu/ sue/lo/ cu/bier/to/ de/ flo/res,/
= 10 sílabas acento en la 3, 6, 9.

a/ los/ be/sos/ del/ ti/bio/ te/rral,/
= 10 sílabas (9 + 1) acento en la 3, 6, 9.

ter/mi/na/ron/ gue/rre/ros/ fra/go/res;/
= 10 sílabas acento en la 3, 6, 9.

só/lo/ rei/na el/ a/mor/ fra/ter/nal./
= 10 sílabas (9 + 1) acento en la 3, 6, 9.



A/de/lan/te/ la/ pi/ca y/ la/ pa/la,/
= 10 sílabas acento en la 3, 6, 9.

al/ tra/ba/jo/ sin/ más/ di/la/ción;/
= 10 sílabas (9 + 1) acento en la 3, 6, 9.

y/ se/re/mos/ a/sí/ prez/ y/ ga/la,/
= 10 sílabas acento en la 3, 6, 9.

de es/te/ mun/do/ fe/raz/ de/ Co/lón/
= 10 sílabas (9 + 1) acento en la 3, 6, 9.



Al/can/za/mos/ por/ fin/ la/ vic/to/ria/
= 10 sílabas acento en la 3, 6, 9.

en/ el/ cam/po/ fe/liz/ de/ la u/nión;/
= 10 sílabas (9 + 1) acento en la 3, 6, 9.

con/ ar/dien/tes/ ful/go/res/ de/ glo/ria/
= 10 sílabas acento en la 3, 6, 9.

se i/lu/mi/na/ la/ nue/va/ na/ción./
= 10 sílabas (9 + 1) acento en la 3, 6, 9.



Habrá tres versiones oficiales del Himno Nacional:  piano y voz, la banda de viento y percusión o la sinfónica con el coro de voces o sin coro. En ninguna se dice que  usted puede cambiarlo  a ritmo de balada, reggetón,  salsa, merengue  o ranchera.   Un Himno es tal por ser un símbolo regido por la ley y no se puede cambiar de forma antojadiza ni oportunista.
    
Los símbolos son representación de los valores de la nacionalidad que le sirven al pueblo para orientar la lucha cívica para  perfeccionar al Estado.  En cambio el Poema Patria es un signo porque es la interpretación de un autor, Ricardo Miró, sobre la idea de patria. En el caso de Panamá los símbolos patrios tienen signos de respaldo para abarcar los valores de  la nacionalidad  y reforzar los Símbolos Patrios de todos los panameños.  
Flor del Espíritu Santo

Los signos de la nacionalidad

Flor del Espíritu Santo (Peristeria elata).


Representa la naturaleza particular de Panamá  y por extensión simbólica la fe católica mayoritaria.


La Pollera, traje típico nacional


La pollera representa la gracia y el donaire de la mujer panameña imbricada con la tradición cultural española, tradición que nace del traje de la mujer cordobesa  y que ha ido evolucionando desde la época de la colonización a nuestros días hasta ser una de los trajes folklóricos  más elaborados del mundo.
Moneda Balboa

Balboa (moneda)


Es un símbolo de la historia y alude a la riqueza descubierta con el Mar del Sur por Vasco Núñez de  Balboa. Contrasta con  al Dólar del papel moneda de USA.

Águila harpia
Ya está representada en el escudo como imagen icónica y ahora se representa con el águila nacional.

Águila Harpia


La identidad nacional está  representada en el símbolo,  mediante ley de la República ,  por tanto estos no se pueden cambiar por  designio personal. Hace poco una cantante interpretó  el Himno nacional y lo adaptó a su estilo personal. Ella  convirtió el símbolo patrio en un signo personal, por tanto no lo cantó  como símbolo patrio, sino como signo. Ende lo rebajo de categoría valorativa.

El símbolo esta imbuido de un valor de sacralidad, por tanto  todos los símbolos comparten para sus usuarios y destinatarios este valor por medio del respeto y la veneración, que encarna esa sacralidad que engloba a la totalidad  de una nación.  En este caso los valores del símbolo  están  en la ley.

Los Símbolos Patrios panameños están correlacionados, los colores representan los grupos  liberales (rojo)  y conservadores (azul) que alcanzaron la paz para hacer posible la independencia. “en el campo feliz de la unión” como dice el Himno. Ambos tienen como trasfondo el color  blanco de la paz que los une en el nacimiento de una nación la cual según el Escudo  tiene una fin altruista (Pro Mundi Beneficio).  El Escudo además representa los frutos de la paz, el canal interoceánico,  el  trabajo, la riqueza simbólica de la tierra y el progreso del comercio, los cuales son solo  posibles por la paz.
                                                                         
Los Símbolos Patrios son símbolos también porque representan una acumulación de experiencias históricas;  porque crearon ideales de lucha y valores de identidad al pueblo panameño que unido bajo estos Símbolos construyó el perfeccionamiento del Estado luchando en las calles y dejando a lo largo de la historia el ejemplo de los  mártires de la patria, que entraron a la Zona del Canal armados con Los símbolos patrios:  La Bandera Nacional,  el  Escudo de Armas y el Himno Nacional y su victoria fue  la de  todo un pueblo. Por eso hay que respetar Los Símbolos Patrios.

domingo, 4 de octubre de 2015

Navegando en la memoria de Boquete

En el mes de septiembre del presente se realizó la Primera Feria del Libro de Boquete. Fuimos invitados a dar una conferencia sobre el tema de la lectura y su aporte a la construcción de ciudadanía. Los últimos estudios de los mejores especialistas en temas de lectura demuestran que para construir democracias justas y más participativas, para que los ciudadanos tengan sentido de pertenencia, de identidad y valoren su memoria, la lectura es una herramienta imprescindible. Y fue así que nuestro recorrido por la Biblioteca de Boquete nos llevó a conocer la Sala de Investigaciones Dr. Stanley Heckadon Moreno y para nuestra buena suerte estaba allí el reconocido investigador.

Hablamos con él por un buen rato. Nos relató cómo ha ido donando su biblioteca personal a esta sala que funciona como un espacio de investigación para los jóvenes que él ha becado. Conocimos a Verónica Quiel, una de las jóvenes afortunadas que hace una pasantía investigando y rescatando la memoria de Boquete. Le pedimos que nos contara cómo es su trabajo y cuáles han sido sus descubrimientos. Mirada de Nuchu dedica esta entrada a un importante proyecto que habla de quiénes fuimos.

CF


Protegida por centenares de libros y documentos, vidrieras que guardan huacas y recuerdos, una joven de piel canela y ojos aventureros, se siente caminar por el pasado mientras lee con entusiasmo y emoción viejos registros en la Sala de Investigaciones Dr. Stanley Heckadon de la Biblioteca de Boquete. Verónica Quiel es alumna becada y ahora saca tiempo, varios días a la semana, para encerrarse en la Biblioteca y rescatar la historia de Boquete.

Un día mientras escuchaba el programa Culturama en Radio Chiriquí; emisora muy escuchada en Chiriquí, entrevistaron el famosísimo Dr. Stanley Heckadon Moreno; Investigador Científico del Instituto de Investigaciones Tropicales Smithsonian, donde comentaba acerca de los documentos que se encentran en la Biblioteca de Boquete; que estaba interesado en que estudiantes se acercaran a la Biblioteca, para rescatar los mismos, los cuales narran historias de nuestra provincia y los cuales son originales”.

Son más de 4 mil volúmenes los que ha donado
el Dr. Stanley Heckadon a la sala.
Impulsada por sed de conocimiento y su amor por la cultura Verónica nos relata: “Me acerque y comencé las historias más hermosas que pude descubrir ya que en el colegio, al igual que en la Universidad, me han dado asignaciones de historia las cuales me aburrían y pasaba las mismas porque era un requisito para continuar el siguiente curso”.

Ahora Verónica hace algo que en nuestro país es tan importante como cuidar los manglares, los bosques o el agua; ella rescata nuestro pasado. “Digitalizar estos documentos es un cuento envolvente que hace que nuestras mentes viajen a épocas remotas donde solo existían nuestros antepasados, mi mundo se transformó y cada vez que leía, más me emocionaba; en el libro se narraban historias de reconocimientos de hijos y otros de poder especiales y en algunos casos estos eran poderes desde el extranjero.”

Mientras Verónica se sumerge en las historias del pasado de su pueblo, ella va haciendo los registros y rinde informes detallados de los avances de la investigación. “… todas las semanas le envió un informe al Dr. Stanley y él me amplia la información de cada uno de los casos, aclara dudas, además me orienta…” La felicidad que se obtiene con el conocimiento del pasado es muy gratificante y ella solo tiene palabras para agradecer: “…estoy muy agradecida con Dr. Stanley por la oportunidad”.

Stanley Heckadon

Verónica fue becada con una pasantía del Dr. Robert Stiminig, con la cual logra pagar sus viáticos. Es estudiante de la Maestría en Manejo y Conservación de los Recursos Naturales y Ambiente  y ha descubierto en la biblioteca cómo en el pasado los habitantes cuidaban los recursos lo que permite tener referentes importantes para el presente: “…los documentos leídos fueron de provecho también para mi especialidad ya que los mismos explican que las personas utilizaban el recurso agua como son los ríos para punto de o delimitación de una finca, referencia; otros casos como lo es un cultivo de caña para la explotación comercial de este recurso y otros casos habla de que está compuesta una finca si era rastrojo o pasto para el ganado”.

Verónica Quiel

Verónica se emociona en su relato y es como si viajara en una máquina del tiempo: “La experiencia ha sido única he aprendido mucho y en algunos casos me gustaría estar en esas épocas y en otros me da mucho dolor porque las condiciones y medicamentos para prevenir y curar enfermedades no existían; muchas veces las personas morían y dejan huérfanos a sus hijos”.

La joven nos muestra un cuaderno. Es antiguo y parece sacado de un sarcófago. Es un libro lleno de historias: “El documento que estoy pasando es el Libro Segundo del Tomo Primero de 1910, en el cual durante 5 años se reconocieron hijos, se extendieron poderes. Algunos de los casos más importantes para mí fueron los siguientes: El Señor Antonio Torres que reconoce a sus hijos por medio de la Ley 1887 en los artículos 54,55 y 56. Hace reconocimientos de sus hijos naturales; Félix de seis años y medios, Felipa de cuatro años y cinco meses, Nicolás de dos años y un mes con seis días y José Primitivo de un mes y medio; tenidos con la Señora Felipa Valdez (difunta). Fecha del reconocimiento; David, enero de 1906”.



Los descubrimientos de Verónica en la biblioteca nos dejan con la boca abierta en términos comparativos, cuando pensamos cuánto cuesta un lote hoy día: “Otro caso fue: El del Señor Santiago Sagel, varón y dijo que confiere poder amplio y especial al Sr. Gabriel Arauz, le da en venta real y enajenación perpetua, para que otorgue y firme esa escritura al Sr. Agapito Vanegas, vecino del Barrio de Dolega “Los Potrerillos”, una finca de lote de terreno en rastrojo de 80 hectáreas en “Potrerillo” en la Suma de B/.600.00. Fecha de la inscripción: David, 10 de octubre de 1907. Y como estos 2 casos existían muchos más”.

La Sala de Investigaciones Dr. Stanley Heckaton es un
insumo muy valioso dentro de la Biblioteca de Boquete.










No nos resta más que felicitar a Verónica Quiel y, sobre todo, al Dr. Stanley Heckadon Moreno, por haber donado gran parte de su biblioteca personal a la Biblioteca de Boquete y por su apoyo a los jóvenes investigadores de nuestro país. También felicitamos a los directivos de la Biblioteca por su interés en crear una sala para la investigación y los estudios culturales que tanta falta nos hacen.












La estudiante Verónica Quiel y su maestro
 el Dr. Stanley Heckaton Moreno.